A pesar de los cuestionamientos que recibió tras sus recientes declaraciones televisivas y las rectificaciones presentadas en su declaración jurada, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aseguró que no piensa renunciar y que continúa firme en su cargo con el respaldo del presidente Javier Milei.

Según trascendió de su entorno cercano, Adorni considera que las inconsistencias reconocidas en su situación patrimonial no constituyen un motivo suficiente para abandonar el Gobierno. “El apoyo del presidente es incondicional y es el único quien me lo puede pedir, eso no pasó”, habría señalado el funcionario en conversaciones privadas.
La situación del exvocero presidencial fue tema de discusión en la última reunión de la mesa política oficialista realizada en Casa Rosada. Del encuentro participaron, entre otros funcionarios, la ministra Patricia Bullrich, quien horas antes había difundido un duro mensaje público cuestionando las omisiones patrimoniales de Adorni.
“Esto es más que un error, esto es una omisión ética. Y nuestro Gobierno tiene la moral como política de Estado”, expresó Bullrich en sus redes sociales antes de la reunión. Durante el encuentro, Adorni le habría reprochado a la funcionaria la exposición pública de sus diferencias con el Gobierno y le pidió que ese tipo de planteos se discutan puertas adentro para evitar profundizar tensiones dentro del oficialismo.
En paralelo, llamó la atención la ausencia del ministro de Economía, Luis Caputo, quien no participó de la reunión política. Desde su entorno indicaron que se debía a un viaje previamente programado, aunque en los últimos meses se habían conocido versiones sobre incomodidad dentro del gabinete por el impacto político del caso Adorni.
Las críticas hacia el jefe de Gabinete se intensificaron luego de que admitiera errores en sus declaraciones juradas y reconociera que durante años mantuvo ahorros y ganancias provenientes de inversiones en criptomonedas fuera de su patrimonio declarado. Aun así, Adorni sostiene que regularizará su situación fiscal y que continuará al frente de la coordinación del gabinete nacional.
Dentro del oficialismo, algunos sectores consideran que la continuidad del funcionario dificulta recuperar la iniciativa política del Gobierno y prolonga el desgaste mediático de la gestión. Sin embargo, por el momento, la única voz decisiva parece seguir siendo la del presidente Milei, quien mantiene su respaldo al jefe de Gabinete.