Donald Trump lanzó un ultimátum a Irán y advirtió sobre bombardeos a centrales eléctricas y puentes, mientras la comunidad internacional teme una escalada mayor del conflicto en Medio Oriente.

La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo punto crítico este domingo luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con atacar infraestructura clave en Irán si el gobierno de Teherán no reabre el estratégico estrecho de Ormuz.
A través de un mensaje con tono altamente agresivo, Trump advirtió que el próximo martes podría ordenar bombardeos contra centrales eléctricas y puentes iraníes, en lo que denominó irónicamente como el “Día de la Planta de Energía y el Día del Puente”. La advertencia forma parte de un ultimátum para restablecer la navegación en una de las rutas petroleras más importantes del mundo.
La reacción de Irán no tardó en llegar. La misión del país ante la Organización de las Naciones Unidas denunció que las declaraciones del mandatario estadounidense constituyen una “incitación directa al terrorismo” y posibles crímenes de guerra, al involucrar objetivos civiles.
En paralelo, Trump confirmó el rescate de un piloto estadounidense que había sido derribado en territorio iraní, en una operación que calificó como “audaz” y exitosa. El hecho fue celebrado por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien felicitó a Washington por la misión.
El conflicto continúa escalando en distintos frentes. En Líbano, al menos cuatro personas murieron y decenas resultaron heridas tras un bombardeo israelí en Beirut, cerca del hospital Rafic Hariri. Mientras tanto, en Irak, milicias proiraníes atacaron instalaciones diplomáticas estadounidenses en Bagdad.
En medio de este escenario, potencias como China y Rusia expresaron su preocupación y manifestaron su intención de colaborar para lograr una desescalada del conflicto, instando a un alto el fuego inmediato.
Además, el impacto económico ya se hace sentir a nivel global. La alianza petrolera OPEP+ advirtió que los daños en la infraestructura energética podrían tener consecuencias duraderas, mientras el precio del petróleo ha registrado fuertes subas desde el inicio de la guerra.
Las negociaciones continúan contrarreloj. Según el propio Trump, existe una “buena probabilidad” de alcanzar un acuerdo con Irán en las próximas horas. Sin embargo, el escenario sigue siendo altamente volátil y el mundo observa con preocupación una posible escalada militar de mayor magnitud.