El peronismo chaqueño decidió salir del rincón y pasar al ataque. Con un Pedro Maidana intendente de Colonia Elisa en modo combativo, el PJ salió a dinamitar el discurso de «austeridad y transparencia» del gobernador Leandro Zdero, revelando que el rojo financiero que hoy asfixia a la provincia tiene raíces profundas en las gestiones radicales de los 90.

Mientras el oficialismo intentaba instalar que la crisis era producto exclusivo de la herencia de Jorge Capitanich, Maidana puso sobre la mesa el «pecado original»: la deuda de 1991 generada por el Superior Tribunal de Justicia que Ángel Rozas no resolvió y dejó escalar hasta convertirla en una bomba de tiempo.
La caja de Zdero: Un festival de ANR para los propios
Lo que más irrita en el búnker peronista es la doble vara fiscal. Según los registros oficiales de la Tesorería General de la Provincia, mientras Zdero reclama por la pesada herencia, su gestión activó un reparto discrecional de Aportes No Reintegrables (ANR) que favorece casi exclusivamente a municipios de la UCR.
Los números de la Secretaría de Asuntos Estratégicos son lapidarios:
- El salto de la caja: En 2024, el reparto de ANR fue de $265.500.000. Pero en 2025, la cifra explotó un 800%, alcanzando los $2.175.000.000.
- Saenz Peña, la favorita: El bastión radical de Presidencia Roque Saenz Peña se llevó la tajada mayor con un acumulado de $775.000.000 entre 2024 y 2025.
- Premios a los denunciantes: Glenda Seifert, la intendenta que lidera las denuncias contra «Coqui», recibió para Pampa del Infierno un total de $128.000.000, de los cuales $125.000.000 le llegaron sospechosamente en pleno 2025.
- Cierre de grifo: Al 1 de abril de 2026, la Tesorería informa que no se han registrado pagos bajo este concepto, cerrando la canilla tras el festival del año anterior.
La verdad sobre los US$ 140 millones
Maidana fue quirúrgico al desarmar el argumento de la deuda financiera. Explicó que los compromisos de pago por 140 millones de dólares previstos para 2025 no son producto del «descontrol», sino de una reestructuración de bonos emitidos originalmente por Domingo Peppo y ordenados por Capitanich.
«Dicen que ordenan las cuentas y hablan de superávit, pero toman deuda para pagar deuda», disparó el intendente de Colonia Elisa, exponiendo la falta de un plan de desarrollo genuino.
Para el peronismo, la jugada de Zdero es clara: agitar el fantasma de la «pesada herencia» para justificar el ajuste, mientras usa la billetera de los ANR para blindar territorialmente a sus intendentes amigos. Con la filtración de los datos de Tesorería, el relato del «Chaco ordenado» parece haberse quedado sin nafta antes de llegar a mitad de mandato.