
El Gobierno de Javier Milei definió un aumento del 123% en los salarios de los ministros del Poder Ejecutivo, una medida que impactará también en secretarios y subsecretarios, y que reabre el debate sobre la política salarial en el Estado en medio del ajuste fiscal.
Según la información publicada, los haberes de los ministros que hasta el momento se ubicaban por encima de los $3,5 millones pasarán a superar los $8 millones en los próximos meses, tras el fin del congelamiento salarial dispuesto al inicio de la gestión.
El incremento, que se implementaría de manera progresiva durante 2026, quedó por encima de la actualización que recibieron otros sectores del empleo público, como trabajadores estatales y jubilados, lo que generó cuestionamientos por la brecha entre los distintos ingresos.
En paralelo, los haberes jubilatorios vienen siendo uno de los puntos más sensibles del programa económico. El Gobierno modificó la fórmula de actualización, lo que derivó según distintas estimaciones en una caída del poder adquisitivo del haber mínimo en los últimos meses.
La decisión también se da en un contexto de cruces políticos. El ministro de Economía, Luis Caputo había calificado previamente como un “lujo” la posibilidad de incrementar jubilaciones, mientras que el propio presidente Javier Milei mantiene una postura de fuerte ajuste sobre el gasto público.
En tanto, el vocero presidencial Manuel Adorni también quedó en el centro de la escena en medio de cuestionamientos recientes por el manejo de información patrimonial dentro del entorno oficial.
Desde el Gobierno sostienen que los incrementos salariales del gabinete están por debajo de la inflación acumulada desde el inicio de la gestión, que estiman en torno al 194%, y justifican la medida en la necesidad de recomponer ingresos tras el congelamiento inicial.
El dato reaviva el debate político en torno a la distribución del ajuste, en un escenario donde el Ejecutivo insiste en la disciplina fiscal como eje central de su programa económico.