
El diputado nacional Sergio Dolce lanzó una dura advertencia sobre el estado de las rutas nacionales y el impacto que genera en las provincias del interior. Señaló que, mientras el Gobierno Nacional incrementa la recaudación a través del impuesto a los combustibles, los fondos del sistema vial no se ejecutan correctamente ni llegan a destino.
Según remarcó, el deterioro de las rutas ya provoca consecuencias concretas en la vida diaria de miles de argentinos. Entre ellas, destacó el aumento de accidentes viales por el mal estado del asfalto, la falta de señalización y banquinas en condiciones precarias, lo que eleva el riesgo de víctimas fatales.
Además, subrayó que esta situación genera mayores costos para los usuarios debido a los daños en los vehículos, así como un fuerte impacto en la producción, ya que se incrementan los costos logísticos y se pierde competitividad en las economías regionales.
Dolce también alertó sobre el aislamiento de comunidades rurales, dificultando el acceso a servicios esenciales como la salud y la educación, y advirtió que las demoras en emergencias —como ambulancias, bomberos y fuerzas de seguridad— pueden tener consecuencias graves.
El legislador puso el foco en la provincia del Chaco, donde describió un escenario crítico en rutas clave como la RN 11, la RN 16, la RN 95 y la RN 89, corredores fundamentales para la conexión, la producción y el desarrollo regional, que actualmente presentan un avanzado estado de deterioro.
En ese contexto, desde el bloque de Unión por la Patria impulsaron un reclamo ante el ministro de Economía, Luis Caputo, exigiendo la transferencia urgente de los fondos correspondientes a las provincias.
Asimismo, pidió la intervención del gobernador Leandro Zdero ante el presidente Javier Milei, para garantizar que los recursos lleguen y se destinen al mantenimiento de la infraestructura vial, clave para el desarrollo y la seguridad en el interior del país.