El sistema de salud pública de Chaco quedó en el centro de un escándalo de alto impacto tras conocerse que una mujer habría ejercido como médica sin título durante casi dos años en hospitales del interior provincial, firmando certificados de defunción y quedando bajo sospecha por al menos diez muertes.

El caso salpica de lleno a la gestión del gobernador Leandro Zdero y expone serias fallas en los controles estatales.
La policia activo un fuerte pedido de captura Nacional.

Una impostora en hospitales públicos
La mujer, identificada como Mabel Ojeda, fue denunciada el pasado 15 de abril por autoridades sanitarias. Según la investigación, utilizaba la matrícula 6822, perteneciente a otro profesional, para desempeñarse en distintos centros de salud.
Durante ese tiempo, habría trabajado en hospitales de Presidencia de la Plaza, Quitilipi, Villa Río Bermejito, Pampa del Indio, Los Frentones y Tres Isletas, donde realizaba guardias, atendía urgencias y firmaba certificados de defunción.
Actualmente, pesa sobre ella un pedido de captura y se sospecha que podría haberse fugado a Paraguay.
Diez muertes bajo sospecha
Uno de los puntos más delicados de la causa es la presunta vinculación de la falsa médica con al menos diez fallecimientos. Según autoridades sanitarias, Ojeda intervino en la atención de esos pacientes y firmó sus partidas de defunción.
No obstante, será la Justicia la que deberá determinar si existe responsabilidad directa en cada caso mediante pericias médicas.
El caso que generó conmoción
El episodio más resonante es el de Lorenzo Blanco, quien acudió a una guardia con dolor en el brazo. La mujer lo diagnosticó con un cuadro leve y le recetó ibuprofeno, sin ordenar su internación.
Horas después, el hombre murió de un infarto, lo que desató la indignación de su familia y reavivó el debate sobre la calidad de la atención médica en la provincia.
Fallas estructurales al descubierto
El propio sistema sanitario reconoció que la irregularidad no fue detectada durante dos años, lo que evidencia graves falencias en los controles administrativos.
Profesionales de la salud advierten que el problema responde a un contexto más amplio:
- escasez de médicos en el interior
- guardias extensas y mal remuneradas
- contratación sin verificación adecuada
En ese escenario, señalan que la necesidad de cubrir turnos favorece situaciones irregulares.
Presión política y crisis
El escándalo impacta directamente en el gobierno de Leandro Zdero, quien había prometido fortalecer el sistema sanitario provincial.
También queda bajo presión el ministro de Salud, Sergio Rodríguez, mientras la oposición analiza impulsar denuncias y pedidos de interpelación.
Analistas advierten que el caso podría escalar políticamente y convertirse en un punto crítico para la actual gestión.
Un sistema en jaque
Más allá de las responsabilidades individuales, el caso deja al descubierto un sistema de salud con debilidades estructurales, controles insuficientes y condiciones laborales precarias.
La investigación judicial será clave para esclarecer lo ocurrido y determinar responsabilidades en un escándalo que ya conmociona a toda la provincia.