Un sector importante del sindicalismo argentino comenzó a mostrar señales de respaldo al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, como posible candidato presidencial de cara a 2027, en un escenario de reconfiguración del peronismo tras la derrota electoral.

Desde distintos espacios gremiales, tanto de la CGT como de las dos CTA, crece la idea de que el mandatario representa una renovación dentro del espacio opositor y podría convertirse en una figura de consenso para disputar el poder nacional.
Apoyos sindicales y armado político
Entre los dirigentes que respaldan su proyección aparecen referentes de peso como Héctor Daer, Octavio Argüello, Hugo Yasky y Hugo Godoy, además de Hugo Moyano a través de su hijo, el diputado nacional Hugo Moyano (hijo).
En ese marco, varios sectores del gremialismo consideran que “es momento de una nueva etapa dentro del peronismo”, aunque otros advierten que aún es prematuro hablar de candidaturas, teniendo en cuenta que faltan más de dos años para las elecciones.
Tensiones internas y recambio
Dentro del espacio también conviven distintas miradas. Algunos dirigentes sostienen que el respaldo a Kicillof responde a su perfil político y de gestión, mientras que otros interpretan que se trata de una alternativa frente al desgaste del liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner.
Sin embargo, desde el entorno sindical rechazan esa lectura y aseguran que el gobernador bonaerense expresa una síntesis superadora dentro del peronismo.
La foto de la unidad
El respaldo gremial quedó reflejado en un reciente encuentro en la Gobernación bonaerense, donde Kicillof, junto a su ministro de Trabajo Walter Correa, reunió a autoridades laborales de distintas provincias y dirigentes sindicales.
Durante la reunión, el gobernador cuestionó las políticas del Gobierno nacional y advirtió sobre un intento de “recortar competencias provinciales en materia laboral”, en el marco de la reforma impulsada por la administración de Javier Milei.
Un escenario abierto hacia 2027
Aunque el armado político recién comienza, en el sindicalismo destacan la capacidad de diálogo de Kicillof con distintos sectores y su posicionamiento frente al modelo económico actual.
De todos modos, reconocen que el escenario hacia 2027 sigue abierto y que la evolución del contexto político y económico será determinante para definir liderazgos dentro del peronismo.