El secretario general de UTA Chaco, Raúl Abraham, cuestionó con dureza la decisión de la empresa Ersa de suspender trabajadores durante todo el mes de mayo y advirtió que la situación podría derivar en un conflicto mayor dentro del sistema de transporte público provincial.

Según informó el gremio, la empresa comenzó a enviar cartas documento comunicando suspensiones por 30 días bajo los artículos 218 a 221 de la Ley de Contrato de Trabajo, argumentando una crisis económica y la caída de la actividad.
Desde el sindicato rechazaron la medida y señalaron que los trabajadores ya están siendo asesorados para responder formalmente las notificaciones.
“Nosotros rechazamos esta decisión. Les estamos indicando a los trabajadores que respondan de manera individual rechazando las suspensiones, como ya ocurrió en otras oportunidades”, afirmó Abraham.
De acuerdo a lo señalado por el dirigente sindical, las suspensiones alcanzarían inicialmente a unos 40 empleados, aunque el número podría modificarse a medida que avancen las comunicaciones formales.
“Les comunican por el término de treinta días, en este caso durante todo mayo”, precisó.
Abraham también cuestionó el fundamento legal utilizado por la empresa y sostuvo que, antes de avanzar con suspensiones masivas, debería haberse iniciado un procedimiento preventivo de crisis.
“Ellos hacen mención a los artículos de la Ley de Contrato de Trabajo que permiten suspensiones por razones económicas o de fuerza mayor, pero entendemos que deberían haber presentado un procedimiento preventivo de crisis, donde se demuestre realmente la situación de la empresa”, expresó.
En paralelo, el titular de UTA apuntó contra el Gobierno provincial por la falta de respuestas ante la crisis del transporte.
“Jamás nos respondieron. Siempre tomaron decisiones de manera unilateral. Hay una desidia total”, sostuvo, en referencia a una nota enviada al gobernador solicitando diálogo institucional.
Además, remarcó que existe incertidumbre respecto a la continuidad de Ersa en el Chaco.
“Por los medios dicen que continuarían por seis meses más en una especie de transición, pero oficialmente no tenemos ninguna información”, afirmó.
A la tensión por las suspensiones se suma el reclamo salarial. Abraham denunció atrasos y diferencias respecto de los acuerdos nacionales del sector.
“Estamos con salarios muy por debajo de lo que se acordó a nivel nacional. Hay diferencias importantes y eso también es motivo de reclamo”, manifestó.
En ese contexto, advirtió que podrían retomarse medidas de fuerza si continúan los incumplimientos.
“Si no pagan en término, al día siguiente se inicia un paro. Esto viene pasando todos los meses”, alertó.
Finalmente, el dirigente describió una crisis estructural en el sistema de transporte público a nivel nacional y cuestionó las políticas implementadas tanto por empresas como por el Estado.
“No es una sola empresa. Hay varias en la misma situación. Esto termina afectando al usuario, con un servicio cada vez peor, y a los trabajadores, que no son responsables de esta situación”, concluyó.