Casi 160 millones de brasileños están habilitados para elegir al próximo presidente. Lula aspira a un cuarto mandato, mientras que el senador Flávio Bolsonaro busca llevar nuevamente al poder a su familia política. Ambos votaron durante la mañana y lanzaron críticas contra su adversario.

Brasil celebra este domingo una segunda vuelta electoral entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, en una jornada que definirá quién gobernará el país durante los próximos cuatro años.
Según la cobertura de El País, ambos candidatos emitieron su voto durante la mañana y aprovecharon la ocasión para convocar a la participación ciudadana y cuestionar a su rival. La elección concentra la atención regional por sus posibles repercusiones políticas en América Latina.
Flávio Bolsonaro pidió un cambio de rumbo
El candidato del Partido Liberal votó en Río de Janeiro, acompañado por su esposa, poco después de la apertura de los centros electorales.
Durante su intervención, sostuvo que la situación del país requiere un cambio y afirmó que la vida de los brasileños había empeorado. También mencionó preocupaciones vinculadas con la inseguridad, el costo de vida y las dificultades para afrontar los gastos cotidianos.
Bolsonaro llamó a la ciudadanía a concurrir a las urnas, independientemente de las condiciones climáticas.
Lula cuestionó a su adversario
El presidente votó en São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo, acompañado por su esposa. Tras emitir su sufragio, cuestionó duramente a Flávio Bolsonaro y lo acusó de mentir.
Lula también hizo referencia a los vínculos de su adversario con las fuerzas de seguridad y manifestó su expectativa de que los brasileños no lo elijan en esta segunda vuelta.
Una elección con repercusiones regionales
De acuerdo con los datos publicados por El País, la primera vuelta dejó una diferencia estrecha entre los candidatos: Flávio Bolsonaro obtuvo el 47% de los votos, frente al 45% de Lula. Para el balotaje, las encuestas citadas por el medio describían un escenario de empate técnico.
El resultado definirá la continuidad del actual gobierno o el regreso al poder de la familia Bolsonaro, en una elección observada de cerca por los países de la región.