Con Jair Bolsonaro bajo prisión domiciliaria y Flávio instalado en Estados Unidos, el movimiento enfrenta el desafío de reorganizarse. Michelle Bolsonaro, Tarcísio de Freitas y otros dirigentes aparecen como posibles referentes de una nueva etapa política.

La salida del senador Flávio Bolsonaro de Brasil rumbo a Estados Unidos abrió un nuevo escenario de incertidumbre para el bolsonarismo, que busca reorganizar su liderazgo y definir cómo ejercerá la oposición al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.

Tras la derrota electoral frente a Lula, Flávio se presentó como “el líder de Brasil” en una carta publicada en la red social X. Allí anunció que se dirigirá regularmente al pueblo brasileño y que presentará una estrategia para movilizar a la oposición y a sus seguidores.

Sin embargo, su decisión de instalarse en Miami plantea interrogantes sobre su capacidad para conducir al movimiento desde el exterior y mantener cohesionados a sus aliados en el Congreso y en los distintos estados.

Liderar desde Estados Unidos

Flávio Bolsonaro citó como antecedentes a Charles de Gaulle, José Martí, María Corina Machado y Juan Guaidó para defender la posibilidad de ejercer el liderazgo político desde fuera de su país.

Pero analistas consultados por BBC Brasil advierten que la estrategia podría enfrentar resistencias dentro de la política brasileña. El politólogo Marco Antonio Carvalho Teixeira, de la Fundación Getúlio Vargas, considera que la conducción desde el exterior podría ser mal recibida por parte de la sociedad y del propio Partido Liberal (PL).

El dirigente Valdemar Costa Neto, presidente nacional del PL, afirmó que desconocía los planes de Flávio de abandonar Brasil. Además, distintos sectores políticos rechazaron las denuncias de fraude electoral formuladas por el senador, quien no presentó pruebas.

El gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, aliado de Bolsonaro, pidió respetar los resultados electorales y construir una oposición democrática.

Los Bolsonaro que permanecen en Brasil

La salida de Flávio se suma a la condena de Jair Bolsonaro a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado y a la presencia de otros integrantes de la familia en la política brasileña.

Michelle Bolsonaro, esposa del expresidente, asumirá un cargo electivo en el Senado en 2027. También se mencionan como figuras con participación política a Carlos Bolsonaro y Jair Renan Bolsonaro.

Los analistas señalan, sin embargo, que los vínculos familiares no garantizan una conducción unificada. Michelle mantuvo diferencias públicas con los hijos del expresidente, aunque durante la campaña electoral ambos sectores buscaron proyectar una imagen de unidad.

La politóloga Daniela Costanzo, del Centro Brasileño de Análisis y Planificación, considera que Michelle tiene potencial para consolidarse como una figura política independiente dentro del movimiento.

Otros dirigentes que podrían asumir protagonismo

La incertidumbre sobre el liderazgo de Flávio también abre espacio para dirigentes de derecha que podrían buscar una mayor autonomía respecto de la familia Bolsonaro.

Entre los nombres mencionados aparece Tarcísio de Freitas, gobernador de São Paulo, quien combina respaldo de sectores bolsonaristas con una defensa del respeto institucional a los resultados electorales.

También figuran el exjuez y exministro Sergio Moro, el gobernador electo de Minas Gerais, Cleitinho Azevedo, y el diputado Nikolas Ferreira.

No obstante, el entorno de Bolsonaro considera que Tarcísio tiene demasiada autonomía, mientras que algunos analistas estiman que otros dirigentes todavía no cuentan con la experiencia o el peso político necesarios para conducir al movimiento.

Un movimiento que busca mantener su influencia

Pese a las disputas internas y a la salida de Flávio, especialistas consultados por BBC Brasil consideran que el bolsonarismo seguirá siendo una fuerza relevante en la política brasileña.

El profesor Fábio Baldaia, del Instituto Federal de Bahía, sostiene que el movimiento logró canalizar demandas y sentimientos políticos que existían antes de la llegada de Jair Bolsonaro al poder. Esa base social y su presencia parlamentaria explican, en parte, su capacidad de persistencia.

El desafío será definir quién ejercerá el liderazgo, cómo se articulará la oposición a Lula y qué lugar ocupará la familia Bolsonaro en esa nueva etapa.