Un informe elaborado por la UNNE y la Universidad Federal de Santa Maria confirmó que el fenómeno El Niño tiene una probabilidad cercana al 100% de continuar durante el resto del año. En el Chaco advierten sobre un mayor riesgo de tormentas severas desde la primavera.

Un informe técnico conjunto del Observatorio de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y la Universidad Federal de Santa Maria, de Brasil, confirmó que el fenómeno climático El Niño ya se encuentra plenamente instalado en la Cuenca del Plata y que existe una probabilidad cercana al 100% de que sus efectos se mantengan durante todo el segundo semestre de 2026, con un posible fortalecimiento hacia comienzos de 2027.
La Nota Técnica N.º 3 reúne proyecciones elaboradas a partir de modelos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la NOAA de Estados Unidos y la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Si bien para el invierno no se esperan lluvias extraordinarias, los especialistas advirtieron que el escenario podría cambiar a partir del final de la estación, cuando aumente la actividad de los sistemas de tormentas.
Chaco deberá prepararse para una primavera más lluviosa
Para el Chaco, las proyecciones indican que entre julio y septiembre las precipitaciones se mantendrán dentro de los valores históricos normales. No obstante, los investigadores aclararon que esa condición no descarta la ocurrencia de lluvias intensas en cortos períodos, capaces de provocar anegamientos y afectar los sistemas de desagüe urbanos.
Ante este panorama, el Observatorio recomendó a los municipios reforzar de manera preventiva el mantenimiento de canales de drenaje, estaciones de bombeo y la limpieza de conductos pluviales antes del inicio de la primavera, cuando se espera un incremento en la frecuencia de tormentas severas.
El Paraná también mostraría una recuperación
El informe también anticipa una recuperación gradual del caudal del río Paraná frente a Corrientes, impulsada por el aumento de las precipitaciones en el sur de Brasil y otros sectores de la Cuenca del Plata.
Según los modelos hidrológicos del programa europeo Copernicus, durante octubre el río volvería a niveles cercanos a sus medias históricas y, entre noviembre y enero de 2027, podría registrar alturas superiores a las habituales frente a la costa correntina y el Gran Resistencia.
Los especialistas remarcaron que el comportamiento de los ríos Paraná, Paraguay e Iguazú dependerá no solo de las lluvias locales, sino también de las precipitaciones que se registren en Paraguay, el sur de Brasil y el norte del Litoral argentino, por lo que recomendaron mantener un monitoreo permanente del sistema hídrico regional.