El gobernador radical entregará unidades habitacionales del polémico Plan Ñachec. Los vecinos denuncian la eliminación lisa y llana de los sorteos públicos y acusan al intendente de armar listas secretas para beneficiar a su círculo íntimo. Una radiografía del «dedazo» como disciplinamiento social.

La paz social en el interior de la provincia del Chaco se sostiene sobre un hilo cada vez más delgado, y el blindaje mediático oficialista ya no logra contener los focos de indignación popular. Este lunes, el gobernador Leandro Zdero arribará a la localidad de Laguna Limpia para encabezar un acto oficial de entrega de viviendas sociales. Sin embargo, lo que la gobernación intentará vender como un «logro de gestión» es, en realidad, el detonante de un profundo escándalo local: la adjudicación de viviendas a puertas cerradas, sin padrones públicos y omitiendo deliberadamente el sorteo transparente.
Familias enteras que llevan años anotadas, viviendo en condiciones de hacinamiento y desamparo, estallaron en furia al confirmar que el Ejecutivo municipal manejó la selección de los beneficiarios en el más absoluto de los secretos. Las acusaciones de favoritismo, nepotismo y clientelismo político apuntan directamente al despacho del Intendente y a los coordinadores territoriales del Ejecutivo provincial.
La caja negra del Plan «Ñachec»
El mecanismo utilizado para saltearse los controles institucionales tradicionales tiene nombre propio: el Plan Integral, Social y Articulado «Ñachec». Concebido desde el discurso oficial como un programa de asistencia directa para sectores de extrema vulnerabilidad, en el territorio se ha convertido en la herramienta de discrecionalidad política perfecta para la alianza gobernante.
A diferencia del sistema histórico del Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda (IPDUV) donde la postulación abría un registro público, se cruzaban datos nacionales y se ejecutaba un sorteo abierto a la comunidad, el Plan Ñachec funciona bajo la lógica de la «designación directa».
«Nadie sabe quiénes son los verdaderos beneficiarios, no hay listas publicadas, no hay explicaciones… solo lo sabe el Intendente y su círculo cercano», relatan con amargura los vecinos damnificados, quienes vieron truncada la posibilidad de competir en igualdad de condiciones por un techo propio.
Al delegar la preselección en los intendentes aliados bajo criterios puramente «sociales» manejados por el municipio, la gestión de Juntos por el Cambio eliminó la fiscalización pública. La consecuencia es inmediata: el derecho constitucional a la vivienda transformado en una prebenda política de carácter municipal.
La doble vara de la «transparencia» radical
El caso de Laguna Limpia expone la feroz contradicción ideológica y discursiva del gobierno de Leandro Zdero. En las pantallas de los medios concentrados de Resistencia y Buenos Aires, el mandatario chaqueño sobreactúa auditorías contra la gestión anterior y discursea sobre «el fin de los intermediarios y los privilegios». No obstante, cuando la estructura estatal pisa el barro del interior provincial, aplica de forma sistemática el peor vicio de la vieja política conservadora: el reparto de bienes del Estado como si fuesen obsequios para la militancia propia o el entorno familiar de los funcionarios de turno.
| Gestión Anterior (Modelo IPDUV) | Gestión Actual (Modelo Ñachec en Municipios) |
| Convocatoria e inscripción abierta y universal. | Relevamiento cerrado y discrecionalidad municipal. |
| Publicación de padrones de inscriptos para impugnación. | Hermetismo absoluto sobre la nómina de adjudicatarios. |
| Sorteo público y transparente ante escribano. | Adjudicación directa («a dedo») por el poder político. |
Familias excluidas y un clima de extrema tensión
Mientras los preparativos para el palco oficial avanzan en Laguna Limpia, el clima en los barrios más postergados de la localidad es de una profunda tristeza mixturada con bronca. Aquellas familias trabajadoras que guardaban la esperanza de ver sus nombres en un bolillero justo hoy se encuentran con las manos vacías y la certeza de que, para el poder político actual, sus necesidades no tienen el mismo peso que la lealtad partidaria.
La entrega «a dedo» de este lunes en Laguna Limpia promete no pasar desapercibida. Con la comunidad organizada en alerta y exigiendo la apertura de los legajos habitacionales, el «Chaco del cambio» empieza a mostrar su verdadera cara: un modelo donde los recursos de todos se distribuyen entre unos pocos elegidos.