El gobernador radical, que en campaña prometía leyes para proteger el bolsillo docente, ahora se escuda en la «herencia» para explicar por qué los trabajadores de Producción perdieron el 80% de sus ingresos. «Se ajustó a ley», lanzó desafiante.

Leandro Zdero parece haber olvidado rápido sus promesas de campaña. El mismo dirigente que en 2021,2022,2023 recorría la provincia exigiendo que la cláusula gatillo fuera ley para «proteger a los trabajadores», hoy se sienta en el sillón de mando para ejecutar un ajuste feroz y culpar a la «superpoblación» de empleados públicos por la falta de fondos.
El «borocotazo» de la Cláusula Gatillo
En un ejercicio de equilibrismo político difícil de sostener, Zdero intentó explicar por qué lo que antes era una prioridad legislativa hoy es «matemáticamente imposible». Consultando sobre la pérdida del 25% del poder adquisitivo que sufrieron los docentes por el impago de la cláusula gatillo el año pasado, el gobernador apeló al manual de la derecha: no hay plata porque el Estado es un «aguantadero».
«Lo que ha pasado es que han hecho del Estado una gran contención de punteros políticos», disparó Zdero, estigmatizando a miles de trabajadores para justificar el ajuste salarial que su propia gestión está profundizando.
Crueldad administrativa: Perder el 80% del sueldo «por ley»
El momento más tenso de sus declaraciones llegó al hablar del sector de Producción. Allí, los trabajadores sufrieron un recorte brutal de hasta el 80% en sus ingresos tras la poda del fondo estímulo. Lejos de mostrar empatía o buscar una solución, el mandatario chaqueño respondió con una frialdad técnica que roza el cinismo: «No hemos sacado el fondo, se ha ajustado a ley».
Para el trabajador que de la noche a la mañana dejó de percibir casi la totalidad de su ingreso, la explicación de Zdero suena a burla. Según el gobernador, ese recorte masivo es simplemente «ordenar el Estado», ignorando que detrás de sus planillas de Excel hay familias que ya no llegan a mitad de mes.
La trampa del «sector privado»
Como telón de fondo, Zdero agita el fantasma del enfrentamiento entre el sector público y el privado, una estrategia clásica para dividir a la clase trabajadora. Mientras asfixia los salarios estatales y admite que la coparticipación «llega al límite» solo para pagar sueldos, promete una «matriz diferente» basada en la actividad privada, aunque sin explicar cómo un mercado interno deprimido por sus propios recortes podrá sostener ese crecimiento.
El balance del ajuste de Zdero:
- Docentes estafados: Prometió la cláusula gatillo por ley y hoy la declara «imposible».
- Producción bajo la guillotina: Recortes del 80% en salarios presentados como «trámites legales».
- Estigmatización: El discurso del «puntero» como excusa para licuar el salario de quienes sostienen las escuelas y las oficinas públicas.
En los próximos días, Zdero anunciará una nueva pauta salarial. Sin embargo, con el antecedente de su gestión y el desprecio mostrado hacia los derechos adquiridos, el clima en las calles chaqueñas está lejos de la calma que el gobernador intenta impostar.