
En un despliegue de cinismo político que roza el absurdo, Marcos Resico, el Secretario de Asuntos Estratégicos que parece más enfocado en el blindaje mediático que en la estrategia real, salió a darles lecciones de economía a los intendentes del interior. Mientras el «Secretario VIP» se llena la boca hablando de los $2.000 millones que recibieron algunos municipios, se olvida de un detalle sistémico: la provincia del Chaco está sufriendo una de las caídas de coparticipación más brutales de la última década.
La estrategia es vieja pero peligrosa: tirarles el fardo de la transparencia a los intendentes para no hablar del desplome de las arcas provinciales que gestiona Leandro Zdero.
El ajuste que Resico no menciona
Resico intenta instalar que los municipios «tienen plata», pero omite que la coparticipación federal que llega al Chaco se ha desplomado en términos reales. No es solo que «viene menos», es que la inflación se devora los giros automáticos antes de que lleguen al mostrador de la municipalidad.
- La caída provincial: Según los últimos datos fiscales, las transferencias por coparticipación a las provincias han registrado caídas reales de hasta el 20% interanual. Si la provincia tiene menos, el derrame hacia los municipios es un goteo insuficiente para cubrir sueldos y servicios básicos.
- La trampa de los $2.000 millones: Lo que Resico presenta como una cifra astronómica es, en realidad, el costo de mantener operativas ciudades enteras en un contexto de hiperinflación de costos operativos (combustibles, repuestos e insumos).
Un secretario lejos del barro
Llamar «fondos acumulados» a las reservas de emergencia de los municipios es, por lo menos, una irresponsabilidad. Resico, desde la comodidad de las oficinas de Resistencia, cuestiona la previsión de los intendentes que guardan recursos para pagar aguinaldos o enfrentar emergencias climáticas, mientras la gestión de Zdero sigue sin reactivar la obra pública provincial.
¿Qué busca realmente Resico?
- Chivo expiatorio: Culpar a los intendentes por la parálisis de obras que es responsabilidad del Ejecutivo provincial.
- Extorsión política: Condicionar el flujo de fondos extra a una «rendición» que suena más a sumisión política que a control administrativo.
Mientras el Secretario de Asuntos Estratégicos juega al profesor de contabilidad, los intendentes sean del signo que sean están en la trinchera gestionando el hambre y la falta de infraestructura. Resico debería explicar cómo piensa compensar el hachazo que Nación le está dando al Chaco, en lugar de contarle las costillas a quienes tienen que dar la cara ante los vecinos todos los días.