El gobernador Juan Pablo Valdés confirmó que su provincia no recurrirá al financiamiento nacional, mientras Chaco sí utilizará el mecanismo para afrontar deudas.

El gobierno de Corrientes decidió no tomar, por el momento, el adelanto de coparticipación que el Ejecutivo nacional pondrá a disposición de las provincias en medio de la caída de ingresos.
La decisión fue confirmada por el gobernador Juan Pablo Valdés, quien aseguró que la provincia mantiene equilibrio fiscal y no necesita recurrir a este mecanismo. “Por ahora no tomaremos ese dinero porque no nos hace falta”, afirmó.
El mandatario explicó que su administración sostiene un orden en las cuentas públicas desde hace ocho años, lo que le permitió afrontar la baja en la recaudación nacional y, al mismo tiempo, otorgar un aumento salarial del 6% a los empleados estatales.
No obstante, Valdés dejó abierta la posibilidad de recurrir a estos fondos en el futuro: “Tendremos esa opción en reserva, solo la usaremos si llegara a hacer falta”, señaló, al tiempo que advirtió que los recursos nacionales vienen en descenso y llamó a mantener la prudencia fiscal.
En paralelo, el gobernador destacó las negociaciones con la Nación por fondos adeudados vinculados al sistema previsional. En ese marco, busca alcanzar un acuerdo en cuotas con el ministro de Economía, Luis Caputo, para compensar el déficit de la caja jubilatoria provincial.
Según detalló, el esquema en discusión contempla 12 pagos de 3.350 millones de pesos cada uno, lo que representaría un alivio significativo para el Instituto de Previsión Social (IPS). Sin embargo, remarcó que la provincia no negociará la transferencia de su sistema previsional a la Administración Nacional de la Seguridad Social.
Chaco sí accederá al financiamiento
A diferencia de Corrientes, el gobierno de Chaco confirmó que hará uso del adelanto de coparticipación.