El Gobierno nacional dispuso un fuerte aumento salarial para la cúpula del Poder Ejecutivo, que elevó los sueldos de ministros, secretarios y subsecretarios por encima de los 8 millones de pesos brutos, tras dos años de congelamiento.

La medida fue oficializada mediante el DNU 931/2025 y alcanza a los principales funcionarios de la gestión de Javier Milei, aunque excluye al propio mandatario y a la vicepresidenta Victoria Villarruel, cuyos ingresos no fueron modificados.
Subas de más del 120%
El incremento acumulado entre diciembre y mayo llega al 123%. En el caso de los ministros, el salario pasó de $3,5 millones en diciembre a más de $7,1 millones en enero, y alcanzará los $8.020.866 en mayo.
Los secretarios, por su parte, pasaron de $3,2 millones a más de $6,5 millones, y llegarán a $7,3 millones, mientras que los subsecretarios escalaron desde $2,9 millones hasta $6,6 millones.
Además, los nuevos haberes quedaron atados a futuras actualizaciones salariales de la administración pública.
La justificación oficial
Desde la Casa Rosada argumentaron que la medida responde a la pérdida del poder adquisitivo de los funcionarios durante el período de congelamiento, y sostuvieron que, pese a la suba, los ingresos aún se encuentran por debajo de la inflación acumulada, estimada en torno al 194%.
En el decreto, el Gobierno señaló la necesidad de contar con salarios “adecuados y competitivos” para garantizar el funcionamiento del Estado y evitar la migración de cuadros técnicos hacia el sector privado.
También se remarcó que el ajuste salarial se da en un contexto de superávit fiscal, por lo que según indicaron no compromete la sostenibilidad de las cuentas públicas.
Diferencias con otros ingresos
El aumento generó contraste con otros sectores. Según datos gremiales, el salario promedio de los trabajadores estatales ronda los $1,2 millones, con pisos cercanos a los $600.000.
En el Congreso, los senadores perciben alrededor de $11,6 millones, mientras que los diputados se ubican en torno a los $7 millones. En tanto, un juez de la Corte Suprema supera los $9,9 millones de básico.
Muy por debajo se encuentra el ingreso promedio de los trabajadores registrados, medido por el RIPTE, que para enero de 2026 se ubicó en $1.646.344.
La decisión vuelve a poner en debate la estructura salarial del Estado en un contexto de ajuste económico y caída del poder adquisitivo en amplios sectores de la sociedad.