CHACO: EL SUELDO DE LIVIO GUTIÉRREZ EN EL NBCH DISPARA LA INTERNA POR EL AJUSTE

Mientras la provincia atraviesa una crisis social profunda, trascendió que el presidente del Nuevo Banco del Chaco percibiría $23 millones mensuales. El dato sacude la narrativa de austeridad de la gestión de Leandro Zdero.

La filtración del presunto salario de Livio Gutiérrez al frente del Nuevo Banco del Chaco (NBCH) cayó como una bomba en el corazón de la política chaqueña. Según fuentes del sector, el exdiputado y actual titular de la entidad monetaria cobraría una cifra cercana a los 23 millones de pesos por mes, un monto que lo posiciona muy por encima de cualquier escalafón de la administración pública provincial.

Una brecha insostenible

El dato no es solo una cuestión de números, sino de oportunismo político. La cifra se conoce en un momento delicado para el Chaco, donde el Gran Resistencia sigue registrando niveles críticos de pobreza. Para la oposición, el sueldo de Gutiérrez es «obsceno» frente a una masa salarial docente y de salud que pelea mes a mes contra la inflación.

  • El argumento oficial: Desde el entorno del banco suelen argumentar que los sueldos del directorio deben ser competitivos con la banca privada para garantizar «profesionalismo».
  • La realidad política: En la calle, la lectura es otra. Se percibe como un privilegio de la «casta local» que contradice el discurso de optimización de recursos que pregona el Ejecutivo.

El costo de la transparencia

Hasta ahora, la información se maneja en carácter potencial, ya que el NBCH mantiene bajo llave los recibos de sueldo de su cúpula directiva. Sin embargo, el silencio oficial solo ha servido para alimentar el malestar en las redes sociales y en los gremios estatales, que ya preparan pedidos de informes en la Legislatura.

La pregunta que recorre los pasillos de la Casa de Gobierno es cuánto tiempo podrá sostener Zdero este nivel de exposición de sus funcionarios sin que afecte su imagen de «gestión austera». Por ahora, Gutiérrez queda en el ojo de la tormenta, representando la distancia —cada vez más ancha— entre la dirigencia política y la realidad del bolsillo chaqueño.

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