El caso de la “médica falsa” que atendía en hospitales públicos de Chaco sumó un nuevo capítulo de tensión, luego de que la defensa de Lidia Mabel Ojeda saliera a desmentir que la mujer estuviera prófuga y asegurara que se presentará ante la Fiscalía en las próximas horas.

“Ella se presentará y ya está a derecho en el expediente. Eso que se dice de que estaba prófuga no es así”, afirmó su abogado, César López, en declaraciones a medios locales, en un intento por bajar la presión judicial y mediática que rodea a la acusada.
Ojeda está en el centro de la polémica por haber ejercido como médica utilizando una matrícula que no le pertenecía en centros de salud de Quitilipi y Presidencia de la Plaza, un hecho que expuso serias fallas en los controles del sistema sanitario provincial.
La versión de la defensa contrasta con lo que había señalado días atrás el fiscal subrogante Gustavo Valero, quien aseguró que existía una orden de captura vigente a nivel provincial y nacional, e incluso deslizó que la mujer podría haberse alejado de la zona semanas antes.
La causa, por ahora, está caratulada como “usurpación de título y honores”, un delito que contempla penas de hasta un año de prisión. Sin embargo, desde la Fiscalía advierten que la situación podría complicarse si se comprueba que su accionar generó consecuencias en pacientes, lo que abriría la puerta a imputaciones más graves.
El escándalo no solo tiene impacto judicial, sino también político e institucional, ya que vuelve a poner bajo la lupa los mecanismos de control en el sistema de salud pública y la responsabilidad de las autoridades en la supervisión profesional.