El fin de semana largo por el Día del Trabajador dejó un movimiento turístico moderado en la provincia del Chaco, marcado por una baja ocupación hotelera, fuerte disparidad regional y condiciones climáticas adversas que afectaron especialmente a las zonas vinculadas al turismo de naturaleza.

Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la provincia registró una ocupación promedio inferior al 30%, en línea con una tendencia nacional de menor circulación turística, estadías más cortas y consumo más restringido.
Desigualdad regional en la ocupación
El informe mostró fuertes contrastes dentro del territorio chaqueño:
- Región Litoral chaqueña: 47% de ocupación hotelera
- Centro-sudoeste: 20,2%
- El Impenetrable: niveles críticos por lluvias y accesos complicados
En el caso de El Impenetrable, las intensas precipitaciones provocaron cancelaciones de reservas y dificultades de ingreso durante gran parte del feriado, afectando directamente al turismo de naturaleza y aventura.
Resistencia concentró la mayor actividad
El flujo turístico se concentró principalmente en Resistencia y localidades cercanas, donde la oferta cultural, gastronómica y recreativa permitió sostener parte de la actividad económica.
El gasto promedio diario en la provincia se ubicó en $75.000 por persona, con una estadía media de tres días, lo que permitió dinamizar parcialmente sectores como gastronomía, recreación y servicios urbanos.
Eventos y actividades para sostener el movimiento
Durante el feriado, distintas propuestas ayudaron a mantener la circulación interna:
- Peñas folklóricas y ferias regionales
- Eventos culturales y gastronómicos
- Nueva edición de la ComicFeria
- Actividades en plazas y espacios públicos
En paralelo, la Isla del Cerrito concentró parte del movimiento con un almuerzo show por el Día del Trabajador, que convocó a visitantes de localidades cercanas.
Contexto nacional: menos viajes y mayor cautela
A nivel país, la CAME calificó el feriado como un período “muy tranquilo”, con 1.066.464 turistas movilizados y un impacto económico de $235.008 millones.
El informe destacó una tendencia clara: viajes más cortos, menor gasto y estadías reducidas, con una caída del 32,9% en el gasto total real interanual.
Turismo de cercanía y destinos emergentes
El comportamiento general mostró una preferencia por escapadas cortas y destinos cercanos, con mayor protagonismo de eventos locales y propuestas culturales.
También se consolidaron destinos emergentes vinculados a la naturaleza y la identidad regional, aunque el contexto económico y climático condicionó el rendimiento general del sector.