La madre del joven desaparecido apunta directamente contra los efectivos de la Comisaría Segunda de Fontana. Asegura que plantaron pruebas y que la última frase de su hijo a un amigo fue: «Corré vos, porque a mí me buscan».

La desesperación y la desconfianza crecen minuto a minuto en torno a la desaparición de Axel González. A pesar de que la justicia penal ya ha ordenado la detención de siete personas, ninguna de ellas pertenece a la fuerza policial, lo que ha desatado la indignación de los familiares del joven. La hipótesis de la familia es drástica: la policía provincial está implicada y la investigación civil está siendo desviada.
«Los últimos que lo vieron con vida fueron los policías»
María, madre de Axel, rompió el silencio en una desgarradora declaración donde apuntó sin titubeos contra el personal de la Comisaría Segunda. Según su testimonio, existen testigos clave que ubican a los uniformados en el último momento en que se supo algo del joven.
«Lo que nosotros sabemos bien, es que fue la policía de la Comisaría Segunda los últimos que lo vieron con vida a mi hijo. Lo persiguieron hasta un monte y de ahí no salió más», afirmó María.
La mujer sostiene que los rastreos con perros adiestrados arrojaron resultados negativos en la zona terrestre, lo que la lleva a deducir una escalofriante sospecha: «En algún patrullero o vehículo lo tuvieron que alzar».
Sospechas de pruebas «plantadas» y denuncias previas
Durante los operativos de rastrillaje se halló una ojota que pertenecería a Axel a la entrada del mencionado monte. Sin embargo, para la familia, este hallazgo lejos de ser una pista real, es una maniobra de distracción. «Esa ojota la plantaron; no estaba ahí en el primer rastrillaje», denunció la madre.
Asimismo, María se refirió a los allanamientos realizados en la vivienda del exsuegro de Axel, los cuales dieron positivo respecto a la presencia previa del joven en el lugar. Sobre Axel pesaba una denuncia por presunta violencia de género y una restricción de acercamiento, algo que su madre califica firmemente como una falsedad:
- La postura de la madre: «Es una mentira esa denuncia que ella le hizo a mi hijo. Él lo que más quería en su vida era a su hija, quería sacarla de ahí y tenerla con él».
- Trabas institucionales: La familia también denunció que, al momento de reportar la desaparición, la propia Comisaría Segunda se negó a tomarles la denuncia formal, lo que aumentó de inmediato sus sospechas de encubrimiento.
La última frase y el pedido de que «no se desvíe la investigación»
El relato materno reconstruye con precisión las últimas horas de Axel antes de salir de su hogar, alrededor de las 18:00 horas. «Me dijo: ‘Mami, me voy a lo de Ludmi’ (su pareja actual). Estaba bien, estaba contento, se llevó un poco de asado para comer. Mi hijo salió vivo y bien de mi casa, y así quiero encontrarlo», recordó emocionada. Axel se quedó un momento en su pieza independiente esperando a su novia, antes de salir a la calle.
El dato más revelador de la causa y que para la familia consagra la culpabilidad policial radica en las últimas palabras que Axel le dirigió a un amigo de nombre Lázaro, instantes antes de ser interceptados en la vía pública:
«Corré vos, porque a mí me buscan».
Esa habría sido la última advertencia de Axel a su amigo antes de que los efectivos policiales entraran en escena.
Hoy, la familia de Axel González exige de manera urgente que la cúpula judicial actúe con transparencia. «Que no se desvíe la investigación, porque acá a los que yo apunto es a los policías. Estos policías tienen que estar presos», sentenció María, en un reclamo que ya resuena con fuerza en toda la provincia del Chaco.