Mientras las paritarias siguen congeladas y los ingresos licuados, el Ejecutivo provincial y las cámaras empresariales lanzaron «Chaco Construye». Un plan de financiamiento con el Nuevo Banco del Chaco que traslada la responsabilidad de la reactivación al bolsillo de los trabajadores vía tarjetas de crédito y préstamos a tres años.

Por Redacción: Fernando Ojeda
En un escenario marcado por el ajuste, la parálisis de la obra pública nacional y la persistente pérdida del poder adquisitivo de los estatales chaqueños, el gobernador Leandro Zdero eligió la sede de la Federación Económica del Chaco (Fechaco) para anunciar su nueva receta anticrisis: el programa «Chaco Construye». Sin anuncios de recomposición salarial a la vista que devuelvan el oxígeno a los hogares, la estrategia oficial consiste en una «ingeniería financiera» para que las familias se endeuden a mediano y largo plazo si quieren pintar la casa, arreglar el baño o levantar una pared.
El plan, que entrará en vigencia el próximo 1 de junio, articula las herramientas del Nuevo Banco del Chaco (NBCH), Unicobros y Fiduciaria del Norte con la red de más de 700 corralones, ferreterías y pinturerías de la provincia. La propuesta central va desde las 3 cuotas sin interés con la Tarjeta Tuya hasta planes de 12 y 18 cuotas con tasa supuestamente «bonificada».
Sin embargo, el dato más llamativo de la presentación del que participaron también directivos bancarios y el titular de Fiduciaria del Norte, Santos Oliveira, la creación de una línea de créditos de hasta 36 meses (tres años) donde el propio comerciante actuará como un «adjunto» del banco. «El cliente no necesita ir al banco, directamente se va a encargar el comercio de hacerle la documentación», celebró con entusiasmo el presidente del NBCH, Livio Gutiérrez, transformando los mostradores de los corralones en virtuales ventanillas de captación de deudores.
Parches de mostrador para un modelo en crisis
Durante la conferencia de prensa, el discurso oficial osciló entre la épica del «esfuerzo compartido» con el sector privado y los reproches velados a quienes cuestionan el rumbo de la gestión. «Cuántas veces escucharon ustedes la palabra ‘no se puede’, ‘nunca se hizo’, ‘eso no va a andar’. Es casi un juego mental que tenemos a veces los chaqueños de frenarnos y de conspirar contra nosotros mismos», disparó Gutiérrez ante la mirada de los empresarios locales. El funcionario admitió que sobrevoló la duda de cómo lanzar créditos con los niveles de deuda actuales, pero justificó la medida apelando a la necesidad de «romper límites al desarrollo».
A su turno, el gobernador Zdero defendió la iniciativa bajo la teoría del «derrame» en la microeconomía: «Si hay una bolsa de cemento, si hay arena, va a haber alguien trabajando, alguien mezclando, alguien levantando paredes», aseguró, intentando presentar el incentivo al endeudamiento privado como el único motor posible para sustituir una obra pública que hoy se encuentra completamente paralizada por los recortes.