El Presidente llegó el lunes por la noche al templo evangélico Visión del Futuro para recibir el Premio Gratitud de la Coalición Latina por Israel. En las inmediaciones, vecinos del barrio porteño realizaron una protesta con cacerolas y cuestionamientos a las políticas del Gobierno.

La visita de Javier Milei a una iglesia evangélica del barrio porteño de Boedo terminó rodeada de un cacerolazo y fuertes expresiones de rechazo. El mandatario había llegado al templo Visión del Futuro para participar de una gala organizada por la Coalición Latina por Israel, donde recibió el Premio Gratitud.
Al conocerse su presencia, vecinos de la zona se acercaron a las inmediaciones del edificio y se concentraron detrás de las vallas dispuestas por el operativo de seguridad. Con cacerolas, cánticos y carteles, manifestaron su descontento con las políticas del Gobierno nacional.
Cuando la camioneta presidencial llegó al lugar, los manifestantes comenzaron a gritar consignas contra Milei. Entre ellas se escuchó el cántico «Milei, compadre», junto con insultos y reclamos vinculados con la situación económica, las universidades y el acceso a medicamentos.
Los reclamos de los vecinos de Boedo
María, una vecina del barrio que participó de la protesta, contó que se enteró de la posible visita del Presidente a través de un empleado de una farmacia de la zona. Aunque inicialmente tenía otros planes, decidió acercarse al lugar y se encontró con una concentración de familias, adultos mayores y jóvenes.
Según su relato, muchos de los presentes llevaron cacerolas y permanecieron en las veredas para expresar su rechazo al mandatario. También describió un importante despliegue de seguridad, con vehículos policiales, bomberos y una ambulancia.
Durante la llegada de Milei, los manifestantes hicieron escuchar distintos reclamos. «Ocupate de las universidades», «Boedo no se vende» y «Devolvé los remedios oncológicos» fueron algunas de las consignas que se escucharon frente al templo.
María explicó que decidió participar por su preocupación ante lo que considera situaciones de injusticia social. También mencionó su inquietud por la entrega de medicamentos oncológicos y recordó experiencias de personas cercanas que, según contó, atravesaron dificultades para acceder a esos tratamientos.
La vecina relató además que otras personas llegaron a la protesta pese a las advertencias de sus familiares sobre el operativo policial. Para ella, la concentración fue una forma de expresar el malestar acumulado frente a las medidas del Gobierno.
El mensaje de Milei en el acto
Mientras afuera se desarrollaba la protesta, el Presidente brindó un discurso de aproximadamente diez minutos durante la gala. En su intervención, reafirmó su respaldo a Israel y sostuvo que ese país representa un baluarte de los valores occidentales.
«No defendemos a Israel por un capricho personal del presidente de la Nación, sino porque hoy es el baluarte de nuestros valores en el mundo frente a quienes quieren destruirnos», afirmó.
También cuestionó a sectores de la izquierda internacional, a los que vinculó con el debilitamiento de los gobiernos liberales y con el cuestionamiento a Israel. En ese contexto, hizo referencia al terrorismo y al antisemitismo y destacó el vínculo con el presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Además, mencionó la próxima visita del papa León XIV a la Argentina y la definió como una oportunidad para reafirmar los valores que, según expresó, constituyen los cimientos de Occidente.
Una salida bajo un fuerte operativo de seguridad
De acuerdo con los testimonios recogidos en el lugar, la salida del mandatario se realizó bajo un importante despliegue de seguridad. La camioneta presidencial habría abandonado la zona por Carlos Calvo y circulado en contramano hasta llegar a la calle Maza.
Los manifestantes permanecieron en las inmediaciones durante buena parte de la noche. María contó que varios continuaron con los cánticos incluso después de que el Presidente se retirara, sin advertir en ese momento que ya había dejado el lugar.
La segunda visita de Milei a una iglesia evangélica en tres días
La actividad en Boedo fue la segunda participación de Milei en un templo evangélico en el lapso de tres días. El sábado anterior, el Presidente había viajado a Neuquén para inaugurar el auditorio de la Iglesia Jesús es Rey, cuyo pastor, Hugo Márquez, es padre de la senadora nacional de La Libertad Avanza Nadia Márquez.
Hugo Márquez también se desempeña como vicepresidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), organización que reúne a miles de congregaciones del país.
Por su parte, el pastor de Visión del Futuro, Omar Cabrera, mantiene vínculos con ACIERA, aunque no integra formalmente la entidad. El templo de Boedo fue sede en distintas oportunidades de encuentros y asambleas de esa organización.
Informe: Thiago Buglione /p12
