La medida alcanza el tramo comprendido entre la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay y la zona de Los Cables. Los monitoreos técnicos determinaron una normalización de las condiciones biológicas y ambientales, aunque continuarán los controles sobre el recurso pesquero.

El Gobierno del Chaco levantó la veda extraordinaria de pesca que regía en un sector del río Paraná, luego de que los monitoreos técnicos realizados en la zona determinaran una normalización de las condiciones biológicas y ambientales y una disminución del riesgo de extracción intensiva de peces.
La medida alcanza el tramo comprendido entre la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay y la zona conocida como Los Cables. Desde ahora, la actividad pesquera vuelve a estar habilitada en ese sector, bajo las condiciones establecidas por la normativa vigente.
La decisión quedó formalizada mediante la Disposición N.º 059/2026, que dejó sin efecto la Disposición N.º 058/2026, a través de la cual se había establecido la restricción extraordinaria como medida preventiva ante una concentración excepcional de peces.
Los monitoreos permitieron levantar la restricción
Antes de resolver el levantamiento de la veda se realizaron muestreos técnicos y relevamientos biológicos en el área alcanzada por la medida.
Los resultados determinaron que las condiciones que habían motivado la restricción extraordinaria dejaron de registrarse. En particular, los estudios señalaron una normalización de los parámetros biológicos y ambientales y una reducción del riesgo de extracción intensiva del recurso pesquero en aguas bajo jurisdicción provincial.
A partir de esos resultados, se resolvió restablecer la actividad de acuerdo con las condiciones previstas en la Disposición N.º 168/2025.
Seguirán los controles sobre el recurso pesquero
El levantamiento de la veda extraordinaria no implica el final de los controles. La Dirección de Fiscalización Ambiental y la Brigada Operativa Ambiental continuarán con las tareas de seguimiento en el sector.
El objetivo será monitorear la evolución de las condiciones ambientales y biológicas del río y verificar que se mantengan los parámetros que permitieron habilitar nuevamente la pesca.
La actividad quedará sujeta a las condiciones establecidas por la normativa vigente y a los resultados de los próximos relevamientos.