La emergencia afecta a 249 personas, entre ellas 102 niños. El municipio garantiza alimentos, atención sanitaria y acompañamiento educativo, mientras monitorea a las familias que permanecen en zonas ribereñas.

La crecida del río Paraná continúa generando complicaciones en Barranqueras, donde ya son 73 las familias evacuadas, con un total de 249 personas, entre ellas 102 niños. Así lo informaron el director de Defensa Civil, José Belle, y la licenciada Laura Zacarias, de la Coordinación de Educación municipal, en declaraciones al medio N9.
Durante una recorrida realizada el martes por la noche, el equipo periodístico constató que los módulos habilitados para alojar a los vecinos se encontraban ocupados. Según se informó, se incorporarán nuevos espacios de alojamiento a medida que resulte necesario.
Asistencia alimentaria y atención sanitaria permanente
Belle explicó que la cantidad de familias evacuadas superó la previsión inicial de 70, luego de que otras tres familias necesitaran abandonar sus hogares. También señaló que algunas personas se resisten a dejar sus viviendas, por lo que el municipio mantiene el acompañamiento y ofrece asistencia a quienes decidan evacuarse.
El operativo incluye tareas logísticas, atención sanitaria y seguimiento de las personas con enfermedades preexistentes o que requieren tratamientos prolongados. Para ello, se dispone de un servicio de enfermería durante toda la jornada.
Además, las familias alojadas reciben cuatro comidas diarias: desayuno, almuerzo, merienda y cena. La Dirección de Deportes, por su parte, organiza actividades recreativas para favorecer el bienestar de los evacuados durante su permanencia en los centros.
El funcionario también indicó que interviene el área de Bromatología, debido a que varios habitantes de la zona ribereña se dedican a la pesca artesanal y a la producción de animales. En ese sentido, detalló que se brinda asistencia a siete productores ubicados hacia el final del dique y a 15 familias de la Isla Santa Rosa.
En relación con la salud de los niños, Belle contó que el lunes por la noche un menor presentó fiebre y recibió atención médica. Al día siguiente fue acompañado al Hospital Pediátrico para una evaluación complementaria y, según informó, no se registraron complicaciones.
Apoyo escolar y contención para los chicos
La emergencia también requiere medidas para garantizar la continuidad educativa de los niños y adolescentes afectados.
Laura Zacarias explicó que el municipio puso en marcha clases de apoyo escolar y actividades de contención pedagógica en la zona del dique, con encuentros dos veces por semana durante el turno tarde.
De acuerdo con el relevamiento realizado hasta el sábado, se habían identificado 61 chicos en edad escolar, correspondientes a los niveles inicial, primario y secundario. La cifra, según indicó la funcionaria, continúa aumentando.
La primera jornada se realizó el martes y, de acuerdo con lo observado por el equipo municipal, los alumnos pudieron trabajar adecuadamente con los contenidos.
“La educación no solamente es lo que pasa dentro de las aulas”, sostuvo Zacarias, quien destacó la importancia de acercar las propuestas educativas a los lugares donde se encuentran las familias afectadas.
La funcionaria agregó que la mayoría de los chicos continúa asistiendo a sus escuelas, aunque existen algunos casos puntuales de inasistencia. Ante las dificultades de comunicación de las familias que no cuentan con teléfonos celulares, el municipio actúa como nexo con los establecimientos educativos para informar sobre la situación de cada alumno.
Diez familias permanecen autoevacuadas
Además de las personas alojadas en los centros, Belle informó que otras diez familias se autoevacuaron y reciben visitas de los equipos municipales tres veces por día mediante embarcaciones.
El director de Defensa Civil sostuvo que, por el momento, la situación de las familias ribereñas se encuentra controlada, aunque advirtió que las lluvias podrían provocar nuevas evacuaciones en otros sectores.
Actualmente, Barranqueras cuenta con dos centros de evacuados, con capacidades para 100 y 80 personas, respectivamente. En paralelo, se trabaja para acondicionar un tercer espacio, con el objetivo de ampliar la capacidad de respuesta ante una eventual intensificación de la emergencia.
Mientras continúa la crecida del Paraná, los equipos municipales mantienen los operativos de asistencia, el seguimiento sanitario y las tareas de acompañamiento a las familias afectadas.