El diputado provincial del bloque justicialista, Sebastián Benítez Molas, disparó con munición gruesa contra la cúpula de seguridad de la provincia. Denunció un brutal incremento del delito, la existencia de «zonas liberadas» en las principales ciudades y una escandalosa parálisis institucional.

La paciencia se agotó y los números de la gestión de Juntos por el Cambio en Chaco empiezan a mostrar su peor cara. En una fuerte radiografía sobre la realidad que atraviesa la provincia conducida por Leandro Zdero, el diputado provincial Sebastián Benítez Molas apuntó directamente contra la conducción de la Policía del Chaco y fulminó al jefe de la fuerza, Fernando Romero, al asegurar que su modelo de gestión «está agotado».
En declaraciones a NORTE, el legislador peronista desnudó la profunda crisis de seguridad que golpea a las familias chaqueñas y la atribuyó a un combo letal: internas feroces, falta de coordinación política y un preocupante desorden operativo.
«No creo en la eficiencia de todo ese equipo porque me parece que está muy mal coordinado. Me parece que está agotado el modelo del jefe de Policía», sentenció Benítez Molas, quien no ahorró calificativos para describir la soberbia oficial: «Se cree dueño de la Policía, un sheriff que ya perdió el respeto de sus subalternos».
Números que alarman: el regreso de las «zonas liberadas»
El panorama que describió el diputado de la oposición es alarmante y echa por tierra el relato oficialista de «orden». Benítez Molas denunció la preocupante existencia de «zonas liberadas» en puntos críticos de Resistencia y Sáenz Peña, donde el delito creció a niveles alarmantes.
Para dimensionar el retroceso en materia de seguridad, el legislador comparó la gestión actual con la del anterior gobierno peronista:
- Gestión actual: Cerca de 20 casos delictivos por cuadrante en el centro y macrocentro de Resistencia.
- Gestión anterior: Alrededor de 4 casos delictivos por cuadrante en promedio.
«Eso demuestra que se está conduciendo muy mal a la Policía», fustigó el legislador.
Desaparición de Axel González e impunidad policial
Uno de los puntos más graves y dolorosos del descargo de Benítez Molas tocó la fibra de la violencia institucional y la falta de respuestas del Estado ante casos de fuerte repercusión pública, como la desaparición de Axel González, un hecho que salpica directamente a la Comisaría Segunda de Fontana.
«La insensibilidad del jefe de Policía hoy no puede dar explicaciones en casos muy críticos como el de Axel González. Yo creo que hubo alguna intervención de la Policía que no está siendo esclarecida como corresponde», lanzó el diputado, sembrando fuertes sospechas sobre el accionar de la fuerza y el posterior encubrimiento.
Gobierno «bicéfalo y anárquico»: La interna Matkovich – Romero
Lejos de ser un equipo consolidado, el área de seguridad del Chaco es hoy un polvorín. Según el legislador opositor, el ministro de Seguridad, Hugo Matkovich, está sumergido en una feroz disputa de poder con el «sheriff» Romero que paraliza la gestión.
Benítez Molas calificó la estructura actual como «bicéfala y casi anárquica», advirtiendo que «no hay coincidencias ni unidad de concepción entre el ministro y el jefe de la Policía», lo que deja a los efectivos en un desamparo total y a los vecinos a merced de la delincuencia.
Para colmo de males, el blindaje y el ocultamiento de información es la regla del Ejecutivo provincial. El diputado reveló que el bloque justicialista presentó múltiples pedidos de informes para transparentar la política salarial, el sistema de ascensos y los manejos de la Jefatura, pero el gobierno de Zdero optó por el silencio: «No respondieron ninguno».
Tarifazos y abandono: «Lo básico está fallando»
Hacia el final de sus declaraciones, Benítez Molas no dudó en trazar un balance general del brutal impacto que las políticas de derecha están teniendo en el bolsillo y la vida cotidiana de los chaqueños.
«La gente empeoró su calidad de vida. Hoy, a diez cuadras del centro, hay gente que no tiene agua pese a pagar tarifas exorbitantes. Lo básico está fallando», concluyó, sintetizando el combo de tarifazos, desidia y falta de gestión que define el presente de la provincia.