Una investigación encabezada por el licenciado Sandro Leonardo López permitió registrar 26 ejemplares de estos pequeños arácnidos en ambientes naturales de la provincia del Chaco. El estudio identificó cuatro familias y cinco géneros, y encontró una mayor presencia en los bosques, especialmente en la hojarasca.

Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) realizó el primer estudio sobre pseudoescorpiones en la región del Chaco Seco argentino, con el objetivo de conocer qué especies habitan estos ambientes y cómo se distribuyen entre bosques y pastizales.
El trabajo fue desarrollado por el licenciado en Ciencias Biológicas Sandro Leonardo López, en el marco de una beca de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE, junto con investigadores del Laboratorio de Biología de los Artrópodos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura (FaCENA).
La investigación, titulada “Ensambles de Pseudoscorpiones (Arachnida) en diferentes microhábitats del Chaco Seco argentino”, estuvo dirigida por los doctores Gilberto Ávalos y Helga Cecilia Achitte Schmutzler.
Qué son los pseudoescorpiones y dónde viven
Los pseudoescorpiones son pequeños arácnidos que miden entre uno y siete milímetros. Aunque tienen una apariencia similar a la de los escorpiones, carecen de cola y suelen pasar inadvertidos por su reducido tamaño.
Habitan distintos ambientes terrestres y pueden encontrarse en la hojarasca acumulada sobre el suelo, debajo de piedras, en grietas entre rocas y bajo la corteza de árboles vivos o troncos en descomposición.
Estos animales resultan de interés para los estudios de biodiversidad y conservación porque la cantidad de especies y de ejemplares puede variar según las condiciones ambientales, como la humedad, la temperatura y la estructura de la vegetación.
La investigación cobra relevancia en el Chaco Seco, una región que abarca sectores de varias provincias argentinas y cuya cobertura natural fue modificada por actividades humanas, principalmente por el avance de la agricultura.
Cómo se realizó el trabajo de campo
La recolección de ejemplares se llevó a cabo en noviembre de 2024, en la provincia del Chaco. Los investigadores seleccionaron tres sectores de bosque y tres de pastizal para comparar la presencia de pseudoescorpiones en ambos ambientes.
En cada sector delimitaron un área de 200 por 50 metros y establecieron cinco puntos de muestreo. Para capturar los ejemplares utilizaron diferentes técnicas, según las características de cada lugar.
En los pastizales recurrieron a una aspiradora especial para insectos, conocida como G-vac, además de la búsqueda y captura manual. En los bosques emplearon trampas Winkler y embudos de Berlese, herramientas que permiten extraer pequeños animales de la hojarasca y de las muestras de suelo. También buscaron ejemplares debajo de la corteza de los árboles y mediante el golpeteo de ramas sobre una tela.
Posteriormente, los animales fueron conservados en alcohol al 70% y trasladados al Laboratorio de Biología de los Artrópodos de la FaCENA. Allí se los examinó con microscopio y se compararon sus características con guías de identificación y descripciones científicas para determinar su clasificación.
Los principales resultados: 26 ejemplares registrados
El estudio permitió registrar 26 pseudoescorpiones, agrupados en cuatro familias, cinco géneros y al menos cuatro especies, según los resultados preliminares presentados por el equipo.
La distribución de los ejemplares mostró una diferencia marcada entre los ambientes estudiados: 25 fueron encontrados en los sectores de bosque y solamente uno en los pastizales.
Entre los microhábitats analizados, la hojarasca concentró la mayor cantidad de ejemplares, con 14 individuos, seguida por la corteza de los árboles, donde se encontraron otros nueve.
La familia Chernetidae fue la que reunió la mayor cantidad de géneros y ejemplares.
Los resultados fueron presentados en la XXX Reunión de Comunicaciones Científicas y Tecnológicas de la UNNE, correspondiente a la edición 2025, mediante un resumen y un póster científico.
Por qué los bosques son importantes para estos arácnidos
De acuerdo con los investigadores, la mayor presencia de pseudoescorpiones en los bosques podría relacionarse con las condiciones que ofrece la hojarasca.
Este microhábitat conserva la humedad con mayor facilidad y presenta condiciones ambientales relativamente estables. Además, concentra numerosos artrópodos y otros invertebrados que participan en la descomposición de la materia orgánica.
Estas características coinciden con los resultados obtenidos durante el trabajo de campo y con observaciones de otras investigaciones sobre estos animales.
Sin embargo, los científicos aclararon que todavía es necesario realizar análisis estadísticos para precisar las diferencias entre los ambientes y completar la evaluación de las posibles preferencias de cada especie por determinados microhábitats.
Un primer paso para conocer la biodiversidad del Chaco Seco
El estudio constituye un aporte inicial al conocimiento de los pseudoescorpiones en el Chaco Seco argentino, una región donde, según los investigadores, no existían antecedentes específicos sobre este grupo.
Los resultados permiten contar con un primer registro de su presencia y ofrecen información para futuras investigaciones vinculadas con la biodiversidad y la conservación de los ambientes naturales.
El equipo destacó la importancia de continuar los estudios para ampliar el conocimiento sobre estos pequeños arácnidos en el noreste argentino y comprender mejor cómo responden a las modificaciones de su hábitat.