CHACO — El papel firmado no hace más que confirmar lo que los pasillos de las escuelas ya denunciaban con furia. La circular oficial emitida por la Dirección Regional Educativa VII de Colonia Elisa dejó al desnudo el engranaje del operativo: una orden bajada desde las altas esferas del Ministerio de Educación para vaciar las aulas, movilizar menores en masa y montar un show político a costa de la pérdida de días de clases.

El documento oficial, fechado para este viernes 25 de septiembre de 2026 a las 10:00 horas en el Club Unión, pulveriza el relato oficial y comprueba cómo utilizan la estructura del Estado para obligar a los directivos a cumplir con las metas de asistencia partidaria.
Las perlas negras de la circular oficial:
- El cerco territorial: La directiva no deja lugar a dudas ni opciones. Exige la participación de todas las escuelas secundarias del ciclo orientado (4°, 5° y 6° año) de un corredor estratégico que abarca a Las Garcitas, Colonia Elisa, Capitán Solari y La Escondida.
- La orden de coacción a los directivos: El texto de la Regional habría impuesto una presión implacable al ordenar textualmente a los Equipos de Gestión «arbitrar las medidas organizativas necesarias para garantizar la participación», obligando a las escuelas a desarticular todo su funcionamiento pedagógico para cumplir con la bajada de línea.
- Cotillón y clima de mitin: Lejos de una simple jornada informativa, la propia convocatoria exige y alienta el uso político del espacio al invitar descaradamente a los contingentes a «traer sus banderas y elementos identificatorios de la Promo», buscando fabricar una postal de aplausos y adoctrinamiento juvenil.
- Blanqueo a las apuradas: La exigencia de las autorizaciones de los tutores funcionaría como el salvavidas burocrático con el que la gestión intentaría maquillar un traslado masivo que deja las escuelas desiertas en plena crisis educativa.
La circular firmada por la cúpula regional confirmaría que la chequera y los resortes del Estado se habrían puesto al servicio de una maquinaria de movilización clientelar, exponiendo a los alumnos como piezas de un tablero político y ratificando que para el gobierno la prioridad está en el mitin electoral y no en las aulas.