El INDEC informó que 9,7 millones de personas se encontraban bajo la línea de pobreza durante el primer semestre de 2026. La cifra aumentó 4,1 puntos frente al semestre anterior. El Noreste fue la región con mayor incidencia, con el 41,5%, mientras que la pobreza alcanzó al 48,6% de las personas en el Gran Resistencia.

La pobreza alcanzó al 32,3% de las personas durante el primer semestre de 2026, según el informe publicado este jueves 24 de septiembre por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El indicador muestra un deterioro respecto del segundo semestre de 2025, cuando había sido del 28,2%. Esto representa un incremento de 4,1 puntos porcentuales en apenas un semestre.
En los 31 aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), 9.729.000 personas distribuidas en 2.498.000 hogares quedaron debajo de la línea de pobreza.
La indigencia también aumentó: pasó del 6,3% al 7,5% de las personas, lo que representa alrededor de 2.249.000 habitantes que no contaron con ingresos suficientes para cubrir siquiera la Canasta Básica Alimentaria.
Los ingresos perdieron frente a las canastas
Uno de los datos centrales del informe aparece al comparar la evolución de los ingresos con el costo de las canastas básicas.
Durante el semestre, el ingreso per cápita familiar aumentó en promedio un 11,5%, mientras que la Canasta Básica Alimentaria creció 21,4% y la Canasta Básica Total avanzó 19,6%.
El propio INDEC explicó que los ingresos aumentaron menos que ambas canastas y vinculó esa diferencia con el incremento semestral de las tasas de pobreza e indigencia.
Entre los hogares pobres, el ingreso familiar promedio fue de $922.755, mientras que la Canasta Básica Total promedio necesaria para esos hogares llegó a $1.440.395.
La diferencia fue de $517.640, equivalente a una brecha del 35,9%.
La pobreza infantil llegó al 45,2%
La situación resulta especialmente crítica entre niños y adolescentes.
Entre la población de 0 a 17 años, el 45,2% estaba bajo la línea de pobreza: el 10,9% era indigente y otro 34,3% era pobre no indigente.
Entre los niños de 6 a 11 años, el indicador alcanzó el 47,7%. Si se considera el grupo de 0 a 14 años utilizado en otra clasificación del informe, la pobreza fue del 44,5%.
El Noreste, la región con mayor pobreza
El impacto fue particularmente fuerte en el Noreste argentino (NEA), que registró la mayor incidencia de pobreza entre las regiones relevadas: 41,5% de las personas.
Le siguieron Cuyo, con 36,7%; Gran Buenos Aires, 32,1%; Noroeste, 31,5%; región Pampeana, 30,3%; y Patagonia, 28,4%.
La indigencia también alcanzó su mayor nivel regional en el Noreste, con 10,5%.
Fuerte impacto en el Gran Resistencia
Dentro de los aglomerados urbanos relevados por el organismo, la situación adquiere especial relevancia para el Chaco: la pobreza alcanzó al 48,6% de las personas en el Gran Resistencia, ubicándose muy por encima del promedio nacional.
El informe vuelve así a poner en primer plano la situación social del NEA y el deterioro registrado entre el cierre de 2025 y los primeros seis meses de 2026.
El INDEC aclaró, no obstante, que al comparar con el primer semestre de 2025, cuando la pobreza había sido del 31,6%, no se observan cambios estadísticamente significativos.
Las cifras corresponden a un universo de 30,1 millones de personas y 10,2 millones de hogares pertenecientes a los 31 aglomerados urbanos incluidos en la EPH, por lo que no deben interpretarse directamente como una medición de toda la población argentina.