Un 22 de marzo de 1954, el entonces gobernador Felipe Gallardo firmaba el convenio histórico que daría origen al edificio donde hoy despacha el mandatario provincial. Entre planos originales modificados, parates dictatoriales y la impronta de la obra pública, la verdadera historia de los cimientos del poder chaqueño.
Mientras los despachos oficiales y las gacetillas de prensa intentan borrar con el codo lo que la historia escribió con cemento y firma, la realidad documental sacude los cimientos de la memoria. Hoy, el lugar físico donde se erige la Casa de Gobierno de la Provincia del Chaco ese mismo sitio donde hoy se para el gobernador Leandro Zdero lleva la marca indeleble de una gestión peronista que pensó el Estado como motor de desarrollo y soberanía.
El puntapié inicial: 1954 y la firma que lo cambió todo
La historia no empieza en los discursos de coyuntura, sino en los hechos concretos. Corría el 22 de marzo de 1954 cuando el primer gobernador constitucional de la provincia que por entonces llevaba con orgullo el nombre de Provincia Presidente Perón, Felipe Gallardo, firmó el convenio con el ministro de Obras Públicas de la Nación, Roberto Dupeynor.
El objetivo era claro y ambicioso: levantar el edificio de la Casa de Gobierno. Los planos originales mostraban un diseño vanguardista y muy diferente al que finalmente se erigió, pero el destino de la obra ya estaba sellado: la piedra fundamental y el impulso político nacían del movimiento nacional y popular. Las máquinas arrancaron formalmente el 30 de mayo de 1955, bajo la convicción de dotar al Chaco de infraestructura institucional propia.

La sombra del golpe y la resistencia del cemento
Como tantas grandes obras de la patria, el edificio no estuvo exento de los embates de la antipatria. Tras el golpe de Estado de 1955 autodenominado “Revolución Libertadora”, la construcción sufrió el castigo del sectarismo: la obra fue paralizada por decreto en 1956 bajo la bota de la intervención militar, en un claro intento de frenar el pulso transformador del peronismo.
Sin embargo, la magnitud del proyecto era incontenible. Las obras debieron retomarse más adelante con fuertes inversiones realizadas en 1959 durante el gobierno de Anselmo Duca, logrando estructurarse e inaugurarse por etapas a lo largo de las décadas siguientes, consolidando el perfil institucional que hoy disfrutan los actuales inquilinos del poder.
Memoria y archivo: La verdad documental
El relato histórico, rescatado por memoriosos como «Roli» Pérez Beveraggi y respaldado por el archivo histórico del Diario Norte (en su edición del 29 de marzo de 1981), desarma cualquier intento de apropiación discursiva.
Cada vez que un funcionario actual camina por los pasillos de la Casa de Gobierno o emite un decreto desde el corazón de la administración provincial, pisa sobre los cimientos de una obra concebida, proyectada y puesta en marcha por el peronismo chaqueño. La historia no se borra con gacetillas: está grabada en los cimientos de la provincia.