Especialistas señalaron que todavía es prematuro confirmar si el Papa podrá viajar a la Argentina, Uruguay y Perú. La decisión dependerá de su recuperación posoperatoria y de los estudios que determinen la extensión y las características del tumor.

El papa León XIV fue sometido a una cirugía torácica videoasistida en la que le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho. Durante la intervención, el estudio histológico confirmó que el nódulo extraído correspondía a un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de tumor maligno.
Según informó el Vaticano, el procedimiento duró alrededor de 90 minutos, se desarrolló sin complicaciones y el Pontífice despertó con normalidad antes de regresar a su habitación.
Tras la confirmación del diagnóstico, especialistas consultados por Ámbito explicaron que aún se necesita información para establecer el pronóstico definitivo, determinar si será necesario un tratamiento complementario y evaluar si podrá mantener su agenda internacional.
Qué falta saber sobre el diagnóstico
Nicolás Minatta, líder de la Clínica de Tumores Torácicos del Hospital Austral, explicó que el diagnóstico histológico es solo una parte de la información necesaria para definir los próximos pasos.
El especialista indicó que será necesario completar la evaluación con biomarcadores, estudios moleculares y una estadificación clínica que permita establecer hasta dónde se extendió la enfermedad.
Estos resultados serán determinantes para saber si la cirugía fue suficiente o si León XIV deberá recibir algún tratamiento adicional.
Por su parte, Ernesto Gil Deza, director de Investigación y Docencia de Henry Moore y director de la carrera de Oncología de la Universidad del Salvador (USAL), planteó un escenario optimista bajo determinadas condiciones.
Según explicó, si se confirma que se trata de un tumor de apenas 3 milímetros, sin compromiso de los ganglios ni de la pleura, el pronóstico sería excelente y la tasa de curación podría superar el 95%.
En ese escenario, agregó, el Papa podría no necesitar quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia ni terapias dirigidas contra blancos moleculares. Sin embargo, esa posibilidad depende de que los datos mencionados sean confirmados por los estudios correspondientes.
¿Podrá viajar a la Argentina?
La posibilidad de que León XIV visite la Argentina, Uruguay y Perú todavía no está definida. Los especialistas coincidieron en que, por el momento, la principal incógnita es cómo evolucionará después de la operación.
Nicolás Minatta señaló que las técnicas quirúrgicas actuales permiten recuperaciones más rápidas y menos dolorosas, por lo que un viaje podría ser posible si la evolución clínica es favorable. No obstante, la agenda podría requerir modificaciones.
Ernesto Gil Deza sostuvo que será necesario descartar complicaciones como infecciones, fístulas, problemas vasculares o dolor intenso. También deberá evaluarse si existe algún riesgo relacionado con los cambios de presión durante un vuelo de larga distancia.
El oncólogo consideró que la dificultad para viajar no estaría determinada necesariamente por el diagnóstico de cáncer, sino por la recuperación posterior a la cirugía. Según su estimación, podría haber mayor claridad sobre esta cuestión en aproximadamente dos semanas.
Los especialistas piden cautela
Roxana Berenguer, jefa de la División Neumonología del Hospital de Clínicas de la UBA, señaló que el diagnóstico por sí solo no implica necesariamente que el Pontífice no pueda viajar. Desde el punto de vista funcional, consideró posible que recupere una condición compatible con un vuelo, aunque dependerá de su evolución individual.
En tanto, la médica viróloga María Cecilia Freire se mostró más cautelosa respecto de la agenda inmediata y remarcó la importancia del descanso y del seguimiento médico.
Freire advirtió que todavía no se conoce públicamente con precisión el estadio de la enfermedad ni qué tratamiento podría indicarse. Por eso, no es posible afirmar que el Papa vaya a necesitar quimioterapia u otra terapia complementaria.
Berenguer también explicó que las molestias posteriores a una intervención de este tipo suelen disminuir alrededor de los 15 días, aunque cada paciente presenta una recuperación diferente. El cansancio y el estado general también podrían influir en la decisión de realizar un viaje prolongado.
Cuándo se definirá el viaje del Papa
Por ahora, la continuidad de la agenda internacional de León XIV dependerá de dos factores centrales: la evolución posoperatoria y los resultados de los estudios que permitan determinar la extensión y las características biológicas del tumor.
Con esa información, el equipo médico podrá establecer si la cirugía fue suficiente, si necesita algún tratamiento adicional y si está en condiciones de afrontar un vuelo de larga distancia.
Hasta entonces, la posibilidad de que el Pontífice visite la Argentina, Uruguay y Perú permanece abierta, pero sin una confirmación médica definitiva.