El Gobierno de Javier Milei solicitó medidas provisionales para impedir la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Norte de Malvinas. La presentación se enmarca en un procedimiento arbitral y reaviva la disputa diplomática con el Reino Unido por la soberanía y los recursos naturales de las islas.

El Gobierno argentino presentó una solicitud ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para que se adopten medidas provisionales contra la explotación petrolera en la Cuenca Norte de Malvinas, donde avanza el proyecto hidrocarburífero Sea Lion, impulsado en aguas cuya soberanía reclama la Argentina.
La presentación se realizó luego de que venciera el plazo que el Ejecutivo había otorgado al Reino Unido para que frenara el desarrollo del proyecto. La iniciativa busca impedir que continúen las actividades de explotación mientras se tramita la controversia internacional.
El planteo se encuadra en un procedimiento arbitral iniciado por la Argentina al amparo de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
Los cuatro pedidos de Argentina ante el Tribunal del Mar
El canciller Pablo Quirno anunció la presentación a través de su cuenta en la red social X y la vinculó con los avances del reclamo argentino por la soberanía de las islas y sus recursos naturales.
Entre las medidas solicitadas al tribunal, la Argentina pidió:
- Frenar el proyecto Sea Lion: que el Reino Unido impida el inicio o la continuación de la explotación de hidrocarburos en la plataforma continental de la Cuenca Norte de Malvinas.
- Proteger la información obtenida: que Londres se abstenga de utilizar datos de exploración de las áreas marítimas en disputa en perjuicio de los derechos argentinos.
- Preservar el medio marino: que cese cualquier impedimento para que la Argentina cumpla sus obligaciones de protección ambiental previstas en los artículos 192 y 194 de la CONVEMAR.
- Evitar nuevas medidas unilaterales: que el Reino Unido no adopte decisiones que agraven la controversia, especialmente mediante la concesión de nuevos permisos de explotación en la plataforma continental disputada.
Ahora, el desarrollo del proceso dependerá de las actuaciones del tribunal, que deberá evaluar el planteo y los argumentos de las partes antes de resolver si corresponde adoptar medidas provisionales.
Qué argumentó el Gobierno argentino
La Oficina del Presidente sostuvo que la solicitud tiene como objetivo preservar los derechos soberanos de la Argentina sobre su plataforma continental y evitar que las actividades autorizadas unilateralmente por el Reino Unido profundicen el conflicto.
Según el comunicado oficial, el procedimiento arbitral se inició el 28 de septiembre, de acuerdo con el Anexo VII de la CONVEMAR.
El Ejecutivo también invocó el artículo 290, inciso 5, de esa convención, que contempla la posibilidad de solicitar medidas provisionales mientras se encuentra pendiente la constitución de un tribunal arbitral, cuando resulte necesario preservar los derechos de las partes o prevenir daños graves al medio marino.
La presentación no implica, por sí sola, que la explotación petrolera haya sido suspendida. Esa posibilidad dependerá de la decisión que adopte el organismo internacional.
La respuesta británica: Londres ratifica su postura sobre las islas
El Gobierno británico no manifestó intención de detener el desarrollo petrolero. La subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, reiteró que el Reino Unido considera británicas a las Islas Malvinas y defendió el derecho de sus habitantes a gestionar sus recursos naturales.
La funcionaria calificó la iniciativa argentina como un intento de socavar los derechos y los medios de vida de los habitantes de las islas.
Además, el Gobierno británico convocó a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, para transmitirle su rechazo a las acciones destinadas a obstaculizar las actividades económicas que considera legítimas en el archipiélago.
La posición de ambos países vuelve a poner de manifiesto la falta de acuerdo sobre la soberanía de las islas y sobre la explotación de los recursos naturales en las áreas marítimas en disputa.
Malvinas volvió al centro de la agenda política
La controversia se reactivó en un contexto de mayor exposición internacional del reclamo argentino. Entre los factores que alimentaron el debate se encuentran las manifestaciones públicas vinculadas con Malvinas y las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, interpretadas en distintos ámbitos como posibles señales de revisión de la postura de Washington frente a la disputa.
En paralelo, la posición de Javier Milei sobre la cuestión Malvinas generó atención por el contraste entre sus anteriores declaraciones de admiración hacia Margaret Thatcher y la mayor centralidad que otorgó al reclamo de soberanía en sus intervenciones recientes.
Durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Presidente dedicó una parte importante de su exposición a la cuestión Malvinas, a diferencia de sus presentaciones anteriores, en las que el tema había tenido menor presencia.
La presentación ante el Tribunal del Mar abre ahora una nueva instancia diplomática y jurídica. Sin embargo, el resultado dependerá de la evaluación del organismo internacional y de los pasos que adopten las partes en el marco del procedimiento.