Los registros del SIPA muestran una contracción del empleo asalariado registrado del sector privado en la provincia. En paralelo, el salario bruto promedio alcanzó los $1.584.929 durante el primer semestre de 2026, en un escenario marcado por la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades que atraviesan distintos sectores productivos.

El mercado laboral privado formal del Chaco atraviesa un período de retroceso. Los registros administrativos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestran una reducción de los puestos asalariados registrados, mientras que la evolución de los ingresos evidencia las dificultades que enfrentan los trabajadores para sostener su poder de compra.
Durante el primer semestre de 2026, el salario bruto promedio del sector privado registrado en Chaco alcanzó los $1.584.929, un 3% menos que en igual período del año anterior en términos nominales, según los datos utilizados para analizar la evolución salarial provincial.
La situación presenta diferencias importantes entre actividades.
Industria, construcción y comercio, bajo presión
La industria manufacturera mantiene una participación relevante dentro del empleo privado chaqueño, aunque su evolución histórica muestra fuertes variaciones. Dentro del sector aparecen ramas como alimentos, textiles y madera, con niveles de ocupación que han fluctuado considerablemente a lo largo de las últimas décadas.
La construcción también exhibe una marcada sensibilidad frente a los ciclos económicos. El nivel de empleo registrado del sector ha acompañado históricamente los períodos de mayor inversión y actividad, pero también sufrió contracciones durante etapas de menor movimiento económico.
En el caso del comercio, uno de los principales generadores de empleo privado en los centros urbanos chaqueños, la evolución está estrechamente vinculada al consumo interno y al poder adquisitivo de los hogares.
Las series históricas permiten observar cambios importantes en la estructura del empleo formal chaqueño, aunque la comparación con períodos como 2020 debe realizarse con cautela debido a las características extraordinarias de la pandemia y las restricciones de actividad de aquel momento.
El salario, otro indicador de la situación laboral
El ingreso promedio de $1.584.929 registrado durante el primer semestre constituye otro de los indicadores centrales para analizar la situación del mercado laboral provincial.
Además del valor nominal de los salarios, resulta necesario observar su evolución frente a la inflación para determinar si los trabajadores ganaron o perdieron poder adquisitivo.
En este sentido, los datos disponibles muestran que la evolución salarial chaqueña continúa siendo un punto de preocupación dentro del escenario económico provincial.
Un mercado laboral que enfrenta múltiples desafíos
La reducción del empleo registrado y la evolución de los salarios forman parte de un escenario más amplio que involucra a la industria, la construcción, el comercio y las actividades vinculadas al sector agropecuario.
Los registros del SIPA permiten dimensionar la cantidad de puestos formales y su evolución, pero no explican por sí solos las causas de cada variación ni permiten atribuir todos los cambios a una única política o administración.
La fotografía actual muestra, sin embargo, un mercado laboral privado chaqueño sometido a fuertes tensiones: menos puestos registrados en determinados períodos, diferencias importantes entre sectores y salarios que enfrentan el desafío de recuperar poder de compra frente al costo de vida.
El comportamiento de estos indicadores durante los próximos meses será clave para determinar si la economía provincial logra revertir la tendencia negativa o si las dificultades del empleo formal continúan profundizándose.