Mar. Sep 22nd, 2026

Desocupación juvenil y trabajo independiente: las dos caras del mercado laboral argentino

La desocupación llegó al 7,9% en el segundo trimestre, pero entre los jóvenes las tasas fueron casi el doble. Al mismo tiempo, el trabajo por cuenta propia creció y ya representa alrededor de uno de cada cuatro ocupados.

El mercado laboral argentino atraviesa dos fenómenos que concentran buena parte de las dificultades actuales: los obstáculos que encuentran los jóvenes para acceder a un empleo y el crecimiento del trabajo independiente, una modalidad que reúne tanto a quienes eligen trabajar por su cuenta como a quienes recurren a ella ante la falta de oportunidades en el empleo formal.

Según los datos del Indec correspondientes al segundo trimestre, la tasa de desocupación general fue del 7,9%. Entre los jóvenes, en cambio, los niveles prácticamente duplicaron ese registro.

Las mayores dificultades se observaron entre las mujeres jóvenes, con una desocupación del 17%, mientras que entre los varones jóvenes alcanzó el 14%.

Los datos reflejan las dificultades de este grupo para ingresar al mercado laboral y, especialmente, para acceder a empleos registrados que contemplen aportes jubilatorios, obra social y otras protecciones asociadas al trabajo formal.

La inteligencia artificial suma una nueva incertidumbre

A las dificultades de ingreso se agrega otro factor que podría modificar el mercado laboral en los próximos años: la incorporación de nuevas tecnologías y herramientas de inteligencia artificial.

Algunas de las tareas que tradicionalmente funcionan como puerta de entrada para quienes comienzan una carrera laboral —como la redacción, la elaboración de informes, la programación básica y determinadas actividades administrativas— ya cuentan con posibilidades de automatización.

Sin embargo, todavía no está definido cuál será el impacto concreto de este proceso sobre la cantidad de puestos de trabajo ni cómo se distribuirá entre los distintos sectores de la economía.

El trabajo por cuenta propia gana terreno

En paralelo, el trabajo independiente continúa creciendo. El cuentapropismo representa alrededor del 25% de las personas ocupadas y fue el único segmento que registró un aumento en el período analizado.

Durante el último año, cerca de 300.000 personas comenzaron a trabajar bajo esta modalidad.

Pero detrás de ese crecimiento conviven situaciones diferentes. Para algunos trabajadores, se trata de una elección vinculada con la autonomía y el desarrollo de una actividad propia. Para otros, representa una alternativa frente a las dificultades para conseguir un empleo formal.

El principal punto de preocupación aparece en los niveles de registración: el 65% de los trabajadores por cuenta propia se encuentra en la informalidad, mientras que entre los asalariados el porcentaje registrado alcanza el 37,9%.

Esto significa que una parte importante de los trabajadores independientes desarrolla su actividad sin aportes jubilatorios, obra social ni otras coberturas asociadas al empleo registrado.

Un mercado laboral que cambia

La combinación entre una mayor desocupación entre los jóvenes, el avance del trabajo independiente y la incorporación de nuevas tecnologías plantea nuevos desafíos para el mercado laboral.

El crecimiento del cuentapropismo, en particular, vuelve a poner en discusión cómo garantizar mecanismos de protección social para quienes desarrollan su actividad por fuera del empleo asalariado tradicional.

Mientras tanto, el acceso de los jóvenes al mercado laboral continúa siendo uno de los principales puntos de tensión, con tasas de desocupación significativamente superiores al promedio general y mayores dificultades para acceder a puestos formales.

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