El fallecimiento de Marianita López expone el colapso del sistema sanitario en el Chaco y desata un severo cuestionamiento social y político sobre los fondos destinados a la asistencia alimentaria.

La crisis social e hidrosanitaria en el norte argentino cobró una nueva víctima en el corazón de El Impenetrable. Marianita López, una niña de tan solo 11 años, falleció trágicamente tras sufrir las consecuencias irreversibles de un cuadro de desnutrición severa agravado por la falta de asistencia médica a tiempo. La pequeña no resistió el traslado de urgencia hacia el Hospital Bicentenario de Juan José Castelli, distante a cientos de kilómetros por caminos inhóspitos.
El fatídico desenlace se desencadenó luego de dos días consecutivos en los que la niña presentó síntomas críticos de fiebre, vómitos y deshidratación derivados de un severo deterioro nutricional previo. De acuerdo con informes y denuncias de organizaciones locales, la intervención del equipo de salud fue completamente inviable a raíz del histórico aislamiento geográfico de la zona, las deficiencias estructurales de transporte y la carencia de insumos médicos básicos en las postas sanitarias del departamento General Güemes.
Múltiples muertes y creciente tensión política
El caso de Marianita se suma a una seguidilla alarmante de muertes vinculadas al desabastecimiento alimentario e indigencia en comunidades vulnerables de la provincia, acumulando al menos cuatro víctimas fatales en el último período en localidades como Pampa del Indio y zonas rurales aledañas.
La tragedia encendió las alarmas y colocó en el centro del debate la efectividad de las medidas públicas tanto de la administración provincial, encabezada por el gobernador Leandro Zdero.
Organizaciones sociales, comedores comunitarios y referentes territoriales denuncian un «vaciamiento sistemático» de la ayuda alimentaria en las zonas más postergadas del país, asegurando que el severo ajuste presupuestario impacta directamente sobre la niñez en situación de indigencia.
Sospechas y denuncias por el manejo de fondos de asistencia
La conmoción social tomó una dimensión aún mayor tras revelar que, si bien el Ministerio de Capital Humano transfirió a la provincia del Chaco una partida presupuestaria de 2.800 millones de pesos para asistencia alimentaria, la ayuda real no habría llegado de forma efectiva a las comunidades.
Según relevamientos e investigaciones periodísticas de alcance nacional, tras cotejar los costos del mercado de los módulos alimentarios distribuidos por el programa provincial, el Gobierno chaqueño solo habría ejecutado e invertido un aproximado de 800 millones de pesos.
Frente a esta brecha, referentes sociales y de la oposición exigen explicaciones urgentes sobre el destino de los 2.000 millones de pesos faltantes, mientras la emergencia alimentaria en El Impenetrable continúa cobrándose vidas trágicamente desatendidas.