La investigación comenzó a partir de una conversación en ChatGPT en la que el menor habría mencionado un eventual tiroteo en un colegio. La Policía Federal Argentina intervino luego de una alerta enviada por el FBI y el allanamiento permitió secuestrar celulares y elementos que ahora serán peritados.

La alerta que llegó desde Estados Unidos
La investigación comenzó el 19 de agosto a partir de una alerta remitida por el Agregado Jurídico del FBI en la Embajada de Estados Unidos en Argentina. El aviso estaba relacionado con un usuario de Gmail que habría mantenido una conversación con ChatGPT en la que hablaba sobre sus planes de realizar un tiroteo en una escuela.
Según explicó el fiscal de Responsabilidad Penal Juvenil de Quilmes, Alejandro de Mena, el supuesto ataque estaba inicialmente previsto para 2027, aunque en las conversaciones el adolescente habría manifestado la intención de adelantar los plazos.
Otro de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue el interés del joven en adquirir determinada vestimenta y cuchillos tácticos. En las conversaciones también habría señalado que era menor de edad.
A partir de la información recibida se activó un protocolo que permitió identificar al adolescente cuando, según la investigación, todavía se encontraba en una etapa de preparación.
“Esto nos dio la posibilidad de adelantarnos al delito”, explicó De Mena en diálogo con TN.
El allanamiento y los elementos secuestrados
Entre la recepción de la alerta y el allanamiento transcurrieron ocho días. El procedimiento se realizó el 28 de agosto en la vivienda del adolescente.
Durante la requisa fueron secuestrados dos teléfonos celulares, dos pares de guantes tácticos, un gorro tipo piluso camuflado militar, una balaclava con diseño de calavera, un pasamontaña camuflado militar y gafas de protección táctica negras.
Los teléfonos serán sometidos a peritajes con el objetivo de determinar si contienen información relacionada con el supuesto plan.
De Mena señaló además que durante el procedimiento se obtuvo una fotografía del adolescente mientras se probaba máscaras. “Fue positivo, porque se consiguió una foto del menor que estaba probándose máscaras”, relató el fiscal.
La situación judicial del adolescente
La causa fue caratulada como “intimidación pública en grado de tentativa”. Por la edad del adolescente, el hecho no era punible de acuerdo con la legislación vigente al momento del allanamiento.
El fiscal explicó que el joven será citado y sometido a pericias. “Tiene el derecho a ser escuchado, aunque por ahora no declaró nada”, señaló.
De Mena también aclaró que, por el momento, no existe certeza de que el adolescente hubiera concretado el supuesto ataque.
“Las pericias van a determinar si el chico tiene algún problema en la escuela o si hay algún hecho que deba investigarse”, sostuvo el funcionario judicial.
La investigación está a cargo de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N.º 1, encabezada por el fiscal Walter Bruno.