A la vera de la Ruta 90, la comunidad de los barrios Toba y Los Silos sostiene una protesta por el vaciamiento del Estado. Denuncian un delicado brote de TBC, escuelas saqueadas sin custodia y comedores desabastecidos. La respuesta oficial: indiferencia total.

La crisis social y sanitaria en la provincia del Chaco sumó en las últimas horas un capítulo dramático en la localidad de General San Martín. Una niña de corta edad se encuentra en estado grave tras contraer tuberculosis (TBC), una enfermedad ligada históricamente a la pobreza extrema, la malnutrición y la falta de controles sanitarios preventivos.

El hecho se desarrolla en el barrio Los Silos, una de las zonas más vulnerables del municipio, cuyos pobladores junto a las familias del vecino Barrio Toba salieron a manifestarse a la vera de la Ruta 90 para visibilizar una realidad desgarradora que las autoridades provinciales prefieren ocultar.

El virus del ajuste

La denuncia por el caso de la menor infectada con TBC encendió las alarmas de la comunidad, que advierte sobre la existencia de un brote de la enfermedad en el sector. A la falta de insumos médicos y asistencia en los centros de salud barriales se le suma un cuadro de desprotección social generalizado: los comedores escolares no dan abasto para alimentar a los chicos del barrio y las familias reclaman por la falta de empleo genuino.

En ese marco, los vecinos señalaron con dureza la discrecionalidad y el parate en la entrega de las tarjetas alimentarias del programa provincial Ñachec, exigiendo que la asistencia llegue de forma transparente a la juventud y a los sectores marginados.

Un gobierno «ciego y sordo»

Las críticas de las comunidades Toba y Locilo apuntaron directamente contra la gestión provincial y los funcionarios del Instituto del Deporte Chaqueño (IDACH), a quienes acusan de ignorar los reclamos del territorio. También cuestionaron a los referentes políticos locales de la gestión, a los que tildaron de estar «ciegos y sordos» ante la emergencia barrial.

Pese al compromiso de los jefes de la comisaría local para entablar vías de comunicación, las respuestas de fondo en materia de salud, desarrollo social y educación siguen sin aparecer. Por este motivo, los vecinos confirmaron que continuarán con las medidas de fuerza en la Ruta 90 en General San Martín hasta que el Estado provincial baje al territorio con soluciones concretas y no con promesas vacías.