Las autoridades informaron el hallazgo de 215 nuevas víctimas tras los sismos del 24 de junio. Miles de personas continúan desplazadas mientras avanza el registro de damnificados y las tareas de asistencia.

El gobierno de Venezuela elevó este sábado a 4.333 la cifra de fallecidos por los terremotos que afectaron al país el pasado 24 de junio. El anuncio fue realizado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien confirmó la identificación de 215 nuevos cuerpos durante las últimas horas.
Rodríguez indicó además que permanecen 315 víctimas sin identificar, debido a que no pudieron ser asociadas mediante reconocimiento ni registros biométricos. Según explicó, esa cifra representa aproximadamente el 7% del total de personas fallecidas contabilizadas hasta el momento.
Miles de damnificados y campamentos de emergencia
La región de La Guaira continúa siendo una de las zonas más afectadas por los movimientos sísmicos, donde permanecen activas las tareas de rescate y asistencia. En paralelo, el gobierno informó que aumentó a 94 la cantidad de campamentos transitorios destinados a personas que perdieron sus viviendas.
Según datos oficiales del ministro de Educación y vicepresidente del área social, Héctor Rodríguez, en estos refugios se encuentran 18.437 personas: unas 6.133 en 40 campamentos de Caracas, 10.981 en 28 instalaciones de La Guaira y 1.323 en 26 espacios del estado Miranda.
Censo biométrico y ayuda internacional
El gobierno venezolano anunció el inicio de un censo biométrico para registrar a los damnificados mediante sistemas de huellas dactilares. La medida busca identificar la situación individual de cada persona afectada y mejorar la distribución de asistencia tras la emergencia.
La crisis también activó la cooperación internacional. El subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, informó que el plan de respuesta contempla el envío de viviendas prefabricadas y una campaña de recaudación de fondos para atender la demanda habitacional.
Desde el inicio de la tragedia, las autoridades reportaron además más de 16.000 heridos y graves daños en infraestructura, servicios y viviendas. Mientras continúan las tareas de reconstrucción, miles de familias permanecen en condiciones precarias a la espera de soluciones habitacionales.