
SAN MIGUEL DE TUCUMÁN – La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, participó este miércoles por la noche de la vigilia por el 210° aniversario de la Independencia en la Casa Histórica de Tucumán. En un contexto donde volvió a evidenciarse la distancia política que mantiene con el jefe de Estado, la titular del Senado dialogó con la prensa tras la ceremonia oficial, reclamó unidad entre los argentinos y dejó abierta la posibilidad de competir en las elecciones presidenciales de 2027.
Villarruel asistió por primera vez desde el inicio de su mandato a este tradicional acto patrio, tras recibir la invitación formal del gobernador tucumano, Osvaldo Jaldo. Durante la ceremonia, la vicepresidenta permaneció ubicada en la primera fila del público, mientras el presidente Javier Milei encabezó el estrado oficial y pronunció su discurso, en el cual afirmó que «este momento histórico se asemeja a una segunda independencia».
Al finalizar el acto, mientras el Presidente y su comitiva ingresaban al interior de la Casa Histórica, Villarruel permaneció en el exterior para dialogar con los medios de comunicación. Al ser consultada sobre el mensaje emitido por Milei, la funcionaria marcó diferencias con la tónica del Ejecutivo: «Creo que el discurso que tenemos que dar es el de una unidad ante momentos difíciles de todos los argentinos», expresó, y agregó que «el discurso del Presidente es político; hoy conmemoramos una fecha que nos trasciende a todos los espacios políticos».
Aspiraciones para 2027 y una logística que expone la interna
Durante la entrevista, Villarruel se refirió a su futuro político con vistas a los próximos comicios presidenciales. Si bien aseguró que actualmente su prioridad es «cumplir con mi deber, que es el de vicepresidente de la Nación, en un momento histórico importante», no descartó un proyecto de cara a 2027 y dejó una definición sobre sus aspiraciones a largo plazo: «Me gustaría ser la persona que sirva a los argentinos con decencia, con honestidad y con profundo patriotismo; con eso yo ya estoy hecha».
La organización del viaje volvió a reflejar el distanciamiento político con la Casa Rosada. La vicepresidenta viajó a Tucumán en un vuelo totalmente distinto al de Milei y el resto del Gabinete nacional. Arribó cerca de las 22 al Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo, donde fue recibida de forma independiente por el vicegobernador local, Miguel Acevedo.
Este episodio se suma a lo ocurrido el pasado 20 de junio en Rosario durante el Día de la Bandera, oportunidad en la que Villarruel asistió al acto sin haber sido incluida en la convocatoria oficial del Poder Ejecutivo, debiendo confirmar su presencia a través de sus propias redes sociales.