Familias de distintos parajes de El Impenetrable exigen respuestas urgentes ante una crisis alimentaria y sanitaria. Aseguran que no abandonarán la protesta hasta obtener compromisos concretos de las autoridades.

Comunidades wichí de Misión Nueva Pompeya y localidades vecinas mantienen un acampe por tiempo indeterminado en el acceso a la localidad, ubicada a unos 360 kilómetros de Resistencia, para visibilizar una situación que describen como una emergencia humanitaria marcada por el hambre, la falta de atención sanitaria y el avance del desmonte sobre territorios ancestrales.
La medida de protesta comenzó a tomar forma tras una asamblea comunitaria realizada el 4 de junio, en la que participaron integrantes de distintas comunidades y legisladores de la Comisión de Pueblos Indígenas de la Cámara de Diputados del Chaco. Durante el encuentro, los pobladores presentaron un petitorio y expusieron sus principales reclamos.
Bajo la consigna “Basta de muerte por hambre y tuberculosis en El Impenetrable”, las familias denunciaron graves dificultades para acceder a alimentos y atención médica. Según expresó Jorge Gómez, referente wichí e integrante del Movimiento Originarios en Lucha, gran parte de la población rural subsiste con una sola comida diaria o únicamente con mate, situación que atribuyó al cierre de merenderos comunitarios, la falta de funcionamiento de comedores escolares y las demoras en la asistencia alimentaria.
De acuerdo con el dirigente, el programa provincial Ñachec registra retrasos de hasta cinco meses en algunas entregas y, según denuncian las comunidades, los módulos alimentarios llegan con faltantes o bajo criterios de distribución que consideran irregulares.
Preocupación por la tuberculosis y la falta de recursos sanitarios
Uno de los puntos más críticos señalados por los manifestantes es el incremento de casos de tuberculosis en la región. Gómez aseguró que la combinación entre desnutrición y falta de seguimiento médico dificulta la recuperación de los pacientes.
Asimismo, denunció que el hospital de Misión Nueva Pompeya enfrenta carencias de profesionales, medicamentos e insumos básicos, situación que obliga a derivar internaciones a Juan José Castelli, ubicada a unos 180 kilómetros.
Las comunidades también manifestaron preocupación por la escasez de ambulancias en zonas rurales y las dificultades para trasladar pacientes en situaciones de urgencia.
Reclamos por agua, educación y empleo
Entre las demandas presentadas figuran la incorporación de personal médico, operativos sanitarios móviles, mejoras en el sistema educativo mediante la creación de anexos de nivel secundario y terciario, y soluciones para garantizar el acceso al agua potable.
Según indicaron los referentes comunitarios, muchas familias deben recorrer varios kilómetros para abastecerse de agua en tanques comunitarios, transportándola en bidones y recipientes improvisados.
A ello se suma la falta de oportunidades laborales, especialmente para jóvenes que finalizan sus estudios y no encuentran empleo en la región. Los dirigentes sostienen que esta situación profundiza la vulnerabilidad social y económica de las comunidades.
Denuncias por el avance del desmonte
Otro de los ejes del reclamo está vinculado al avance de desmontes sobre territorios ocupados históricamente por comunidades originarias dentro de la denominada Reserva Grande, una extensa área de aproximadamente 308.000 hectáreas.
Los manifestantes sostienen que continúan registrándose intervenciones sobre tierras que consideran parte de su territorio ancestral y reclaman el reconocimiento pleno de la propiedad comunitaria indígena.
El acampe continuará hasta obtener respuestas
Las familias aseguran que permanecerán en el lugar hasta recibir respuestas concretas de las autoridades provinciales. Mientras tanto, la alimentación de quienes participan de la protesta depende de donaciones y aportes solidarios que permiten sostener las ollas populares instaladas en el acampe.
Los manifestantes señalaron que esperan una instancia formal de diálogo con funcionarios provinciales para abordar los reclamos vinculados a alimentación, salud, educación, acceso al agua y protección territorial.
Según expresaron, regresar a sus hogares sin soluciones concretas significaría continuar enfrentando las mismas condiciones de vulnerabilidad que motivaron la protesta.