Un nuevo y aberrante caso de abuso de poder y violencia institucional sacude a la provincia de Chaco. En las últimas horas, el periodista Juan Diego Turraca sacó a la luz en su programa «La Bisagra»una grave denuncia que involucra a la policía local en la persecución, agresión con armas de fuego a un adolescente de 16 años, y una posterior maniobra de blindaje comisarial para ocultar el hecho en la localidad de Campo Largo.
Persecución, balazo y la excusa del «tiro al aire»

El violento episodio ocurrió cuando la víctima, un menor de edad identificado con las iniciales L. Según el relato periodístico, el policia intentó interceptar a los jóvenes bajo el pretexto de que supuestamente se encontraban corriendo «picadas» en la vía pública.
Turraca cuestionó con dureza este argumento, remarcando que una presunta infracción de tránsito jamás puede justificar el accionar que sobrevino después. Sin mediar palabra, el agente Sebastián González abrió fuego. Uno de los proyectiles de goma impactó de lleno en la pierna del adolescente de 16 años.

La gravedad del caso escaló de inmediato cuando Mariana, la madre del joven herido, se presentó en la comisaría de Campo Largo para exigir explicaciones sobre el ataque que había sufrido su hijo. Lejos de encontrar respuestas o contención, las autoridades policiales intentaron minimizar de forma insólita el ataque: «Estábamos tirando al aire», le respondieron textualmente a la mujer, ignorando la herida sangrante en la pierna del menor.
Blindaje corporativo y el traslado de la Regional de Charata
El segundo capítulo de esta trama de violencia institucional se dio dentro de la propia seccional. Con el claro objetivo de proteger al agente implicado, las autoridades de la comisaría de Campo Largo se negaron rotundamente a tomarle la denuncia formal a la madre de la víctima, obligándola a retirarse sin ningún tipo de constancia legal de lo sucedido.
Ante este desesperante escenario de impunidad local y desamparo, la familia tuvo que esperar varios días hasta que la situación tomó trascendencia. La gravedad de las maniobras de encubrimiento obligó a que personal jerárquico de la Jefatura Regional de Charata tuviera que trasladarse hasta Campo Largo con el único propósito de tomarle la denuncia a la madre, puenteando así el blindaje corporativo que la policía del pueblo había montado en torno al agente González.
La causa en el Órgano de Control Institucional, pero sin papeles
Tras la intervención regional, el expediente fue derivado formalmente a la Fiscalía del Órgano de Control Institucional, el área encargada de investigar los delitos y abusos cometidos por los miembros de las fuerzas de seguridad provinciales.
Sin embargo, a pesar de que la causa ya está en manos judiciales, la familia sigue denunciando trabas y una profunda desprotección. Según las precisiones aportadas por el periodista Juan DiegoTurraca, las autoridades judiciales le prometieron a Mariana enviarle la copia certificada de la denuncia a través de la aplicación WhatsApp. Hasta el día de hoy, y de manera sistemática, el Poder Judicial sigue reteniendo la documentación y la familia continúa esperando los papeles que acrediten el inicio formal de la investigación contra el policía agresor.