Acorralado por una inminente interpelación legislativa y las denuncias penales por la contratación de una falsa médica investigada por supuesta responsabilidad en 10 muertes, Sergio Rodríguez dejó su cargo. La investigación de TV Local y del Periodista Roberto Espinoza trás la denuncia del Dr. Di Núbila, destapó el modus operandi criminal: un circuito de presunto desvío de fondos públicos y pagos por Mercado Pago en el interior provincial.
Por: Fernando Ojeda

El blindaje mediático diseñado en Resistencia ya no es capaz de contener la hemorragia política. El gobierno del gobernador Leandro Zdero sufrió el impacto de su crisis institucional más severa desde que asumió el poder: la renuncia del Ministro de Salud Pública de Chaco, Sergio Rodríguez.
Aunque la Casa de Gobierno intentó camuflar la eyección bajo la etiqueta de «motivos personales», la realidad en el territorio expone una causa unánime: Rodríguez se vio forzado a dejar el cargo semanas antes de tener que sentarse en el recinto de la Cámara de Diputados, donde debía enfrentar una interpelación legislativa impulsada por el bloque de diputados provinciales del Partido Justicialista (PJ). Una citación que prometía transformarse en su guillotina política y judicial.
El detonante que dinamitó el blindaje oficialista fue la investigación liderada por este medio, TV Local, que sacó a la luz audios e información contundente que destruyeron la línea de defensa del ministerio.
El audio del horror: «Doctora, denuncia no hay»
En el epicentro del escándalo se encuentra el caso de Lidia Mabel Ojeda, una docente que, sin título ni matrícula habilitante, habría ejercido ilegalmente la medicina en el Chaco profundo. Ojeda cubrió guardias y atendió de manera directa a pacientes en los hospitales públicos de Quitilipi y Presidencia de la Plaza, y actualmente enfrenta una investigación judicial por presunta usurpación de títulos, ejercicio ilegal de la medicina y la supuesta vinculación en la muerte de pacientes en la guardia.
La investigación de TV Local terminó de acorralar a la cúpula política al revelar un audio exclusivo donde la propia imputada ostentaba la supuesta protección que recibía desde el despacho del propio Ministro de Salud:
“Anoche me llamó el Ministro, habló conmigo y me dijo: ‘Denuncia no hay… doctora, no hay denuncia’”, se escucha decir a la mujer en el registro sonoro, dejando en evidencia que las autoridades habrían estado al tanto de la situación.
En el mismo material de audio, Ojeda detalla minuciosamente las internas hospitalarias, confirmando que la entonces directora del hospital de Machagai fue removida de su cargo debido a que sospechaban que ella había iniciado las filtraciones. Asimismo, la falsa médica expone un viejo encono personal contra el Dr. Orlando Di Nubila el profesional que terminó destapando la olla a raíz de un grave incidente con un paciente accidentado que fue derivado de urgencia hacia la localidad de Presidencia Roque Sáenz Peña.
La caja negra: Fondos fijos y transferencias por Mercado Pago
La investigación judicial, respaldada por las denuncias presentadas por los legisladores de la oposición, desnudó un circuito financiero presuntamente ilegal montado dentro de los hospitales públicos para evadir los controles del Tribunal de Cuentas de la provincia.
Para sostener a la falsa médica fuera de los registros oficiales de contratación, la cartera sanitaria habría utilizado mecanismos de pago «paralelos». Ojeda presuntamente percibía sus haberes mediante el desvío de los fondos fijos de los propios nosocomios, pagos en efectivo y transferencias directas a través de la plataforma Mercado Pago.
Lejos de tratarse de una colaboración aislada, la mujer estaba plenamente integrada al sistema formal de salud de la provincia. Sus guardias figuraban de puño y letra en las planillas oficiales de asistencia de los hospitales de Presidencia de la Plaza y Quitilipi. Mientras el personal de enfermería de las guardias debía asistir operativamente a la mujer ante su evidente impericia médica, las autoridades ministeriales habrían utilizado al Dr. Orlando Di Nubila como un «fusible» para intentar contener la crisis y proteger al funcionario.
La retirada de emergencia y el nuevo recambio
Para tapar el cráter político que dejó la salida de Rodríguez, el gobernador Leandro Zdero ejecutó un rápido movimiento de fichas y designó al neurólogo Ricardo Mayol al frente de la cartera sanitaria. Mayol es un viejo conocido del área, cuya misión primordial será enfriar la pantalla y ensayar una lavada de cara de perfil técnico para blindar judicialmente al Ejecutivo.
Sin embargo, el peronismo chaqueño ya advirtió que el recambio de figuritas no frena el curso de la causa criminal. Rodríguez se fue tan debilitado de la gestión que no logró sostener en la transición a ningún subsecretario de su equipo, confirmando un desplazamiento total en las líneas de mando.
La salida del ministro de Salud no es un simple recambio de gabinete. Es la confesión explícita de un sistema de gestión que dejó el cuidado de las vidas de los chaqueños en manos de la desidia estatal y la ilegalidad. La verdad ya está en los expedientes, y la cuenta regresiva judicial comenzó.