Zdero anunció aumentos en cuotas: un 8% escalonado que queda lejos de la inflación

En un contexto de asfixia económica, el Ejecutivo provincial oficializó un cronograma de incrementos para el primer trimestre. Los porcentajes, que oscilan entre el 2% y el 3%, generan preocupación en los gremios por la pérdida del poder adquisitivo frente a la suba de precios.

Resistencia. El Gobierno del Chaco, encabezado por Leandro Zdero, rompió el silencio sobre la pauta salarial de este inicio de año. A través de un comunicado oficial, se anunció una actualización para los trabajadores del Estado que, lejos de ser un alivio contundente, llega de forma fragmentada y con cifras que parecen simbólicas ante la realidad del supermercado.

El esquema del «goteo»

El aumento se aplicará en tres etapas, diferenciando sectores en los primeros meses:

  • Febrero: Un 3% destinado exclusivamente a docentes y personal policial.
  • Marzo: Un 3% para el Escalafón General.
  • Abril: Un 2% final para toda la administración pública.

En total, el incremento acumulado apenas alcanzará un 8% hacia el cuarto mes del año, una cifra que los analistas y sindicatos ya califican de «insuficiente», considerando que la inflación mensual suele rondar o superar esos números.

El «Aula» como premio

Dentro del paquete de medidas, el Gobierno puso énfasis en el sector educativo, pero bajo una condición: la presencialidad. El concepto «Aula» tendrá un incremento de 400 a 520 puntos, una estrategia que busca garantizar que los docentes estén frente al grado, pero que no impacta de la misma forma en el salario básico de quienes están jubilados o con licencia legítima.

Argumentos oficiales y descontento social

Desde el Ejecutivo provincial no dudaron en calificar la medida como un «importante esfuerzo financiero». El discurso oficial se mantiene firme en la narrativa de la «pesada herencia», argumentando que la provincia debe seguir afrontando deudas de la gestión anterior en un escenario de recursos limitados.

«Se busca acompañar a los trabajadores con una buena administración y responsabilidad», señalaron desde Casa de Gobierno. Sin embargo, para el empleado público promedio, la sensación es de una brecha que se agranda: mientras los costos de servicios y alimentos vuelan, los salarios caminan a paso de tortuga.

Con este anuncio, la presión se traslada ahora a las mesas de negociación gremial, donde se espera que los sindicatos endurezcan su postura ante una oferta que, en la práctica, sabe a poco.

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