
El diputado nacional por Chaco, Sergio Dolce, lanzó duras críticas al reciente anuncio de «actualización salarial» del Gobierno Provincial. A través de un contundente descargo, el legislador aseguró que los porcentajes ofrecidos (entre el 2% y el 3%) no cubren el costo de vida básico y calificó la medida como un «ajuste encubierto».
Realidad vs. Discurso Oficial
Para Dolce, existe una brecha insalvable entre la narrativa de «orden y responsabilidad» que pregona el Ejecutivo chaqueño y el bolsillo de los trabajadores estatales. Según el diputado, el aumento anunciado queda por debajo de la inflación real, especialmente en una región castigada por los precios.
«El trabajador que cumple su tarea todos los días no paga la luz, el alquiler ni el supermercado con palabras lindas. La realidad es mucho más compleja que el discurso oficial», sentenció.
Los números que no cierran
El legislador fundamentó su postura citando indicadores económicos del INDEC y consultoras privadas correspondientes a enero de 2026, donde la región del NEA y Chaco muestran cifras preocupantes:
- Inflación NEA: 3,8% (superior al promedio nacional del 2,9%).
- Inflación Chaco: 3,1%.
- Tarifas de Luz: Incrementos que superarían el 60% en usuarios residenciales, sumado a una actualización mensual automática.
En este escenario, Dolce sostiene que un aumento del 3% «no mueve la aguja» y solo profundiza el deterioro del poder adquisitivo.
Críticas a la estructura del aumento
Uno de los puntos más álgidos de su crítica fue la implementación de «premios» o conceptos no remunerativos en lugar de fortalecer el salario básico. Dolce advirtió que esta estrategia evita discutir el problema de fondo y perjudica a largo plazo:
- Sin impacto en jubilaciones: Los montos «en negro» no benefician a los pasivos.
- Sin impacto en antigüedad: Se achata la pirámide salarial.
El pedido de soluciones inmediatas
Finalmente, el diputado instó al Gobierno a abandonar el discurso de la «herencia recibida» para enfocarse en soluciones urgentes. «La verdadera responsabilidad no es mostrar números prolijos en una planilla, sino garantizar que quien trabaja pueda vivir con dignidad», concluyó, reafirmando que administrar no puede ser sinónimo de ajustar siempre sobre el trabajador.