El «termómetro» de Capitanich en los barrios: la dura realidad de los jubilados que deben volver al oficio para sobrevivir al ajuste

El senador nacional visitó a vecinos en Villa Itatí, un territorio emblemático de su gestión local. «Alberto sigue trabajando como herrero porque la jubilación ya no alcanza», sentenció tras un encuentro que busca contrastar modelos de país ante la crisis.

En un domingo marcado por la creciente conflictividad social en Chaco, el senador nacional y exgobernador Jorge Capitanich reapareció en el territorio con un mensaje de fuerte carga simbólica y política. Lejos de los despachos legislativos, el referente peronista eligió el barrio Villa Itatí para ponerle rostro a la crisis económica que atraviesan los adultos mayores bajo el modelo de ajuste del presidente Javier Milei.

El encuentro se dio en la casa de Mirta y Alberto, una pareja de jubilados cuya historia personal resume el presente de miles de chaqueños: la insuficiencia de los haberes previsionales frente a una inflación que no da tregua.

El regreso al trabajo: «Dignidad frente a la escasez»

A través de sus redes sociales, Capitanich describió una postal que refleja la caída del poder adquisitivo de la clase pasiva. Alberto, a pesar de sus años de aportes, se ve obligado a continuar su labor como herrero para complementar ingresos que ya no cubren las necesidades básicas. Por su parte, Mirta sostiene la economía hogareña mediante su oficio de modista.

«Hablamos de personas que laburaron toda la vida y hoy siguen comprometidos con una Argentina que proteja a los trabajadores y respete a los jubilados», expresó el senador, subrayando que la realidad de estos vecinos es el resultado directo de políticas de ajuste que «se sienten en la vida cotidiana».

Villa Itatí: El contraste entre la gestión y el presente

La elección del lugar no fue azarosa. Durante el encuentro, Capitanich recordó las intervenciones realizadas en el barrio durante su etapa como intendente y gobernador, destacando las obras de pavimento urbano y conectividad. Esta mención busca establecer un contrapunto estratégico con la actual parálisis de la obra pública y el «brutal ajuste» que denuncian diversos sectores en la provincia.

Para el profesionalismo político, esta acción de «Coqui» representa:

  1. Territorialidad: Un retorno a las bases en un momento de fragmentación del PJ local.
  2. Humanización de la estadística: Convertir los números de la macroeconomía en historias de supervivencia (herrería y costura).
  3. Memoria de gestión: Reivindicar la infraestructura barrial como motor de movilidad social frente a lo que califica como una «política neoliberal salvaje».

Un escenario de tensión provincial

La visita de Capitanich ocurre en una semana crítica para Chaco. Con la docencia en pie de guerra por un aumento del 3% y las tarifas de servicios públicos con incrementos proyectados del 60%, el senador capitaliza el descontento social. Mientras el Gobierno de Leandro Zdero apela a la «responsabilidad fiscal» y a la «pesada herencia», la oposición busca reorganizarse en las calles, señalando que el ajuste no recae sobre la «casta», sino sobre los oficios tradicionales de los barrios chaqueños.

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