La industria argentina perdió cerca de 100 mil puestos de trabajo en los últimos dos años, lo que equivale a 160 empleos fabriles por día, según un informe elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

El estudio indica que la actividad industrial cayó un 8,3% durante el actual gobierno, en un contexto marcado por la apertura comercial y la caída del poder adquisitivo de las familias. Como consecuencia, la capacidad ociosa de las fábricas se ubica alrededor del 40%, reflejando un fuerte retroceso del sector productivo.
Además, las exportaciones industriales con mayor valor agregado se desplomaron un 28%, mientras que el peso de la industria dentro de la economía nacional cayó del 16,5% en 2023 al 13,7% en 2025, un nivel que, según los investigadores, no se observaba desde antes de la Segunda Guerra Mundial.
El informe también señala que 22 de los 24 sectores industriales registraron caídas en su valor agregado entre mediados de 2023 y 2025.
La segunda mayor caída industrial del planeta
Un análisis de la consultora Audemus, dirigida por el exministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas, indicó que Argentina registró la segunda mayor caída industrial del mundo entre 2024 y 2025, con un descenso del 7,9%, solo superada por Hungría.
Durante ese período cerraron 2.436 empresas manufactureras, lo que representa aproximadamente el 5% del total de firmas del sector.
El informe también advierte que la utilización de la capacidad instalada se encuentra en el nivel más bajo de los últimos diez años, con excepción del período de cuarentena durante la pandemia.
Preocupación por el empleo
Desde el Instituto Argentina Grande elaboraron además un indicador de “desempleo blue”, que incluye a trabajadores con pocas horas laborales o en actividades de alta precariedad. Según ese cálculo, el desempleo alcanzaría el 13,8%, casi el doble del nivel informado oficialmente.
La industria textil, entre las más golpeadas
Uno de los sectores más afectados es el textil, que cerró 2025 con una caída interanual acumulada del 7,8%, de acuerdo con un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA).
En diciembre de ese año, la actividad del sector registró una caída del 25,7% respecto al mismo mes de 2024, mientras que la utilización de la capacidad instalada se mantuvo en niveles muy bajos: 35% en diciembre y 34% en enero.
Especialistas advierten que procesos de desindustrialización de esta magnitud dejan consecuencias profundas, ya que implican el cierre de empresas, la pérdida de proveedores y la salida de trabajadores especializados del sector.