
El senador nacional por Chaco, Jorge Capitanich, expresó su profunda preocupación por el cumplimiento y la continuidad del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, una política pública clave para la salud infantil en la Argentina.
En ese marco, señaló que “cerca de 7.000 niños y niñas nacen anualmente con cardiopatías congénitas”, por lo que consideró “absolutamente necesario establecer una política nacional de detección temprana” y garantizar “una capacidad de intervención que permita asegurar la sobrevida en el 95 % de los casos”.
Capitanich recordó que el programa “se implementó en el año 2008 y ha funcionado muy bien en la República Argentina”, destacando que fue “muy valorado en todas las provincias”. En ese sentido, remarcó la necesidad de “fortalecer institucionalmente el programa, asegurar la asignación de partidas presupuestarias y consolidar sus equipos técnicos”.
Asimismo, advirtió que “si efectivamente se despide a médicos y especialistas”, se generará “un nivel de afectación muy elevado para muchos niños y niñas que necesitan atención”, lo que pondría en riesgo su salud y su vida.
Ante esta situación, el senador por Chaco informó que se presentó “un pedido de informes al Poder Ejecutivo” para conocer el estado actual del programa. Finalmente, convocó a “todo el pueblo argentino y a todos los legisladores” a “mancomunar acciones destinadas a garantizar el sostenimiento y mantenimiento de este programa”.