Una nueva y fuerte polémica sacude al entorno del presidente Javier Milei y pone en el centro de la escena al vocero y jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien fue denunciado mediáticamente por el presunto uso de vehículos del Estado para fines personales.

La acusación fue lanzada por el periodista Fabián Waldman en FutuRock, donde aseguró que el funcionario tendría cuatro autos oficiales asignados. Según detalló, uno de ellos habría sido utilizado por empleadas domésticas para realizar compras, un hecho que, de confirmarse, implicaría un uso indebido de recursos públicos.
El señalamiento impacta de lleno en la imagen de Adorni, uno de los principales defensores del discurso de ajuste y austeridad del Gobierno. Hasta el momento, el funcionario no dio explicaciones públicas sobre esta acusación puntual.

El escándalo no llega en soledad. Se suma a una serie de cuestionamientos previos que ya venían desgastando al vocero. Entre ellos, el polémico viaje oficial a Nueva York junto a su esposa, Bettina Angeletti, que motivó una denuncia de la diputada Marcela Pagano por posible uso indebido de fondos públicos.

Además, en los últimos días se sumaron sospechas por presunto enriquecimiento ilícito, tras la aparición de una propiedad adquirida en 2024 a nombre de Angeletti, lo que amplió la investigación judicial en curso.
Pese al respaldo político de Milei, la acumulación de denuncias, versiones y cuestionamientos comienza a configurar un escenario complejo para Adorni. Cada nuevo episodio no hace más que profundizar el desgaste y alimentar las dudas sobre el manejo de recursos dentro del Gobierno.
Sin respuestas claras y con la polémica creciendo en redes y medios, el caso ya se convirtió en uno de los focos más sensibles de la gestión libertaria.