
La Justicia federal fijó para el 5 de mayo de 2026 la declaración indagatoria de Ariel Vallejo, dueño de Sur Finanzas, quien deberá presentarse ante el juez Luis Armella en el marco de una investigación que lo señala como presunto jefe de una asociación ilícita. La causa genera impacto tanto en el ámbito financiero como en el ecosistema vinculado al fútbol argentino.
Según la investigación, Vallejo habría liderado una estructura presuntamente destinada a canalizar y “limpiar” fondos de origen dudoso mediante maniobras financieras complejas. La hipótesis judicial sostiene que detrás de la operatoria de la firma existiría una red organizada con participación de distintos actores del entorno cercano al empresario.
El expediente no se limita únicamente a Vallejo. También alcanza a colaboradores directos y personas de su círculo íntimo. Entre ellas se encuentra Micaela Sánchez, quien se desempeñaría como tesorera y está acusada de haber intentado obstaculizar la investigación al manipular o resguardar información clave antes de los allanamientos. Asimismo, la pesquisa incluye a familiares del empresario, lo que refuerza la hipótesis de una estructura cerrada basada en vínculos de confianza.
Uno de los puntos que le otorga mayor repercusión pública al caso es la relación de Sur Finanzas con la Asociación del Fútbol Argentino. La firma ha tenido presencia como sponsor en eventos vinculados a la AFA y su titular ha mantenido cercanía con autoridades del organismo que preside Claudio Tapia. En ese contexto, la causa abre interrogantes sobre los vínculos comerciales, el origen de los fondos y el alcance de los contratos de patrocinio en el fútbol profesional.
La situación judicial de Vallejo se da en un escenario sensible, en el que también existen otras investigaciones que involucran a actores del fútbol argentino. La eventual evolución del expediente podría derivar en nuevas líneas de investigación sobre el flujo de dinero, acuerdos comerciales y posibles conexiones entre el sector financiero y entidades deportivas.