En una decisión que sacude a la fuerza provincial, un suboficial con legajo impecable presentó su renuncia indeclinable. Apuntó contra el aumento del 5% otorgado por el Ejecutivo y la imposibilidad de progresar bajo el régimen de «disposición 24/7».

RESISTENCIA / INTERIOR – Con la frente en alto pero los bolsillos vacíos. Así describió su salida un efectivo de la Policía del Chaco que, tras 11 años de servicio, decidió dar un paso al costado y abandonar la institución. La noticia se viralizó rápidamente por la crudeza del relato: un servidor público que ama su profesión, pero que ya no puede sostener a su familia con los ingresos actuales.
El detonante: Un aumento que «es una risa»

El ahora exefectivo fue contundente al señalar que el reciente incremento salarial del 5% en dos cuotas, anunciado por el Gobierno provincial, fue la gota que rebalsó el vaso.
«Es una risa total. Con 11 años de servicio apenas llego al millón de pesos. Ni la factura de luz se paga con ese aumento», expresó con indignación, marcando la desconexión entre los costos de vida actuales y los haberes policiales.
Las claves de la renuncia:
- Incompatibilidad asfixiante: El régimen de la fuerza exige disponibilidad total (24/7), impidiendo que los agentes puedan tener emprendimientos o trabajos secundarios para llegar a fin de mes.
- Legajo Impecable: El efectivo se retira sin expedientes ni sanciones, cumpliendo con su deber hasta el último minuto, lo que otorga mayor peso a su reclamo.
- Crítica a la gestión política: Denunció que las autoridades provinciales solo se acuerdan del uniforme para la «foto de los procedimientos», pero ignoran las necesidades básicas de la tropa y los suboficiales del interior.
Un mensaje a los «cráneos» de la seguridad
El descargo finaliza con un pedido de dignidad para quienes quedan en servicio. El exoficial instó a los responsables de las políticas públicas a «mirar hacia adentro» de la provincia y reconocer que el personal policial necesita soluciones reales y no solo promesas de campaña o aumentos que no cubren la inflación.
¿Qué pasará con la seguridad? Esta renuncia pone de manifiesto un malestar creciente en las filas de la Policía del Chaco, donde el compromiso vocacional choca de frente con una realidad económica que vuelve insostenible la permanencia en la fuerza.