EL SHOW DE LA CANILLA: Zdero imitó a Capitanich en Napenay pero sin la obra terminada

A puro cinismo. El gobernador de Juntos por el Cambio, que durante años defenestró las inauguraciones de infraestructura de la gestión anterior, encabezó un insólito acto en un domicilio particular para «estrenar» una canilla.

El gobernador de Chaco, Leandro Zdero, protagonizó este fin de semana un episodio que roza el ridículo político. En la localidad de Napenay, el mandatario provincial se fotografió junto a una vecina inaugurando, literalmente, una canilla de patio. El hecho no pasó desapercibido, ya que se trata del mismo dirigente que, desde la oposición, calificaba de «circo» y «humillación» actos similares realizados por Jorge Capitanich.

Lo que Zdero intenta vender como un hito de su gestión es, en realidad, una mínima derivación del Segundo Acueducto del Interior, la megaobra que el macrismo paralizó durante cuatro años y que el gobierno anterior dejó con un avance superior al 90%. Sin embargo, en el relato oficial de la gestión de JxC, ahora parece que el agua llegó al Chaco por arte de magia y voluntad del actual gobernador.

El doble discurso al desnudo

En las redes sociales, los usuarios no tardaron en recordarle a Zdero sus propias críticas. La imagen lo muestra observando cómo sale el agua hacia un balde de plástico, en una puesta en escena que busca desesperadamente un golpe de efecto ante la caída de su imagen por el ajuste que aplica en la provincia.

«Es increíble el nivel de caradurismo. Criticaban las canillas y ahora van a Napenay a hacer lo mismo» comentan vecinos con la esperanza de que las conexiones llegue a los domicilios. Mientras el gobernador se entretiene con la grifería domiciliaria, los trabajadores estatales chaqueños sufren el congelamiento de salarios y el desfinanciamiento de las áreas clave del Estado.

Una gestión de fotos y redes sociales

Desde el entorno de Zdero intentaron justificar la maniobra alegando que se trata de «supervisión técnica». No obstante, la estética de la foto con el gobernador en una pose de observación casi mística frente al chorro de agua deja en claro que el objetivo es estrictamente propagandístico.

Mientras el ajuste de Milei con la complicidad de Zdero golpea los bolsillos de los chaqueños, el gobernador prefiere la comodidad del patio ajeno y la canilla abierta, ignorando que el agua que hoy celebra es producto de la inversión pública que él mismo se encargó de cuestionar durante años.

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